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martes, 19 de enero de 2016

El sermón de fuego - Francesca Haigh








Título: El sermón de fuego 
Autor: Francesca Haigh 
Editorial: Minotauro 










Esta fue mi última lectura de 2015 y, al mismo tiempo, mi primer libro en este 2016. La escogí para despejarme la cabeza del final de Nacidos de la bruma antes de ponerme con otra saga potente, El Portador de la luz. Una distopía dirigida al público joven nacida pasado ya un poco el boom de este género, que ya empieza a repetirse y a aburrir a los lectores, quienes demandan historias nuevas y personajes diferentes. ¿El sermón de fuego lo consigue? 

Sinopsis oficial

Cuatrocientos años después de un apocalipsis nuclear, los humanos viven en un mundo sin tecnología donde los recién nacidos son siempre gemelos: uno de ellos es físicamente perfecto, el alfa; el otro sufre algún tipo de deformidad, el omega. Este mundo es de los alfas y los omegas viven marginados en asentamientos aislados. Sin embargo, cuando un gemelo muere, también lo hace el otro.
Precisamente por este motivo, Cassandra es confinada por orden de su hermano Zach cuando este se convierte en un destacado líder del Consejo. Su intención es garantizar su propia seguridad mientras planea un mundo en el que los omegas no puedan ser usados contra sus gemelos. Pero Cass es un tipo especial de omega: no tiene anomalías físicas, es vidente.

Siempre ha habido rumores de una resistencia omega organizada y aunque Cass desea unirse a los rebeldes, no puede evitar preguntarse qué pensarán ellos cuando descubran quién es su hermano.
¿Acaso es la única que cree que alfas y omegas pueden convivir en paz?

PISTA: cuando una sinopsis termina con una pregunta, la respuesta suele ser que sí. (Efectivamente, no me gusta que las sinopsis me hagan preguntas. Me parece un truco barato para enganchar al personal. Pero dejemos mi mala baba aparcada). 

El sermón de fuego parte de una premisa habitual para los viejos conocidos del género. Una gran catástrofe, en este caso de carácter nuclear, ha acabado con la civilización como la conocemos hoy día y ha dado lugar a una nueva sociedad compuesta por gemelos. Tal y como promete la sinopsis, uno de los gemelos, el llamado alfa, es un individuo fuerte y resistente, mientras que su hermano, el omega, porta consigo las malformaciones propias de un desastre nuclear. Los gemelos siempre son un chico y una chica, pudiendo ser deforme cualquiera de los dos. 
Los alfas desprecian a sus gemelos puesto que los consideran impuros, así que los apartan de su lado tan pronto como sea posible para evitar contaminarse, recluyéndolos en pobres aldeas donde se ven obligados a pasar hambre y otras penurias. 
Cassandra es una omega especial, ya que en lugar de física, su anomalía es de un tipo muy diferente. Ella es una vidente, una clase de omega extremadamente rara que puede pasar por alfa siempre y cuando sea capaz de mantener en secreto sus visiones. Es por ello que puede pasar más tiempo del esperado junto a su gemelo, Zach, al que quiere con todo su corazón a pesar del desprecio creciente de este, ya que es marginado que el resto de niños de su aldea por considerarlo un potencial omega oculto. 
Pero una vez sean adultos, Zach no podrá mantener muy lejos de sí a su hermana, por más que lo desease. Se ha convertido en una figura muy importante en la jerarquía alfa, y la muerte de su hermana implicaría la suya. Así que Zach mantiene prisionera a Cassandra para que nadie atente contra ella. Pero claro, nadie ha dicho que sea sencillo encerrar a un vidente. 

Antes de escribir novelas (esta es su primera incursión), Francesca Haigh se dedicaba a escribir poesía. Y llamadme loca, pero noto un cierto regusto de ello en El sermón de fuego. No necesariamente en su prosa, sino más bien en una sensación de fugacidad que invade toda su historia. De alguna manera, me he sentido como si estuviese leyendo un poema largo y sin rima alguna, puesto que nuestros protagonistas se encuentran en constante movimiento. No pasan más de dos o tres capítulos en un mismo lugar, quedando los personajes secundarios reducidos a meros figurantes que solo aparecen en tres o cuatro párrafos. En un principio, esta manera de contar su historia me gustó (al fin y al cabo ESDLA también es una historia de viajes), pero de cara al final comenzó a cansarme, especialmente porque el clímax final ocurre demasiado deprisa y la autora no deja el tiempo necesario para poder saborearlo. 

Ya que hablamos del final de la novela, diré que, además de apresurado, es bastante predecible. Lo que podríamos llamar "la gran revelación" se intuye desde la mitad del libro, por lo que no tengo claro si este clímax apresurado que os acabo de mencionar es una falta de saber hacer o en realidad fue intencionado, es decir, la propia autora sabía que aquello de "gran revelación" no tenía nada y se lo quitó de encima lo antes posible. Cualquiera que sea la respuesta, debo decir que el final de la historia es un poco decepcionante y deja un ligero sabor amargo en los labios. 

Ya os he comentado que, durante la mayor parte de las páginas, los protagonistas se encuentran en constante movimiento. Cabría la pena esperar unas detalladas y bellas descripciones de los muchos parajes que visitan... pero lo cierto es que esto no ocurre. Francesca Haigh no pierde mucho tiempo en descripciones, ni en las de los escenarios ni en las de sus personajes, usa cuatro palabras para que el lector se haga su imagen mental pero deberá rellenar los huecos por su cuenta. Esto no es necesariamente malo si os gustan las descripciones escuetas porque el exceso de letra os parece soporífero, pero personalmente creo que algunas de las escenas habrían ganado mucha intensidad con simplemente un par de líneas más para crear ambiente. Además de frugal, Haigh también peca de fugaz. 

Todas las energías que Haigh no invierte en describir el entorno, las dedica a construir su sociedad distópica, que ha decidido levantar en torno a una premisa bastante original: todos sus componentes son gemelos, fruto de una catástrofe nuclear que, al mismo tiempo, es responsable de que uno de ellos presente deformidades. Si bien estoy bastante cansada de catástrofes que dan lugar a mundos bastante, vamos a reconocerlo, absurdos, en este caso no se puede decir que la autora no haya querido aportar un elemento novedoso. Pero la historia sigue el esquema clásico de opresión-rebelión; con gemelos, eso sí. 

Y vamos por último con la protagonista. Cassandra me ha parecido un personaje un tanto estereotipado, la heroína que últimamente vemos en cada libro juvenil que encontramos por ahí, con la salvedad de que es un poco más mayor de lo habitual: en lugar de 16 años, tiene unos 24. Cass es una chica bastante apocada, quizá comprensible debido al gran secreto que ha tenido que ocultar durante su infancia, pero a mí se me ha antojado sosa y he sido incapaz de empatizar con ella y mucho menos identificarme con su persona. Las andanzas de Cassandra me daban un poco igual, la verdad. 

Pero la autora supera con creces sin falta con el que a mi entender es el mejor personaje de la novela: Zach, el gemelo alfa. A diferencia de su hermana, poco merecedora de protagonizar nada, Zach es un personaje muy bien construido y con un mundo interior oscuro y fascinante. La evolución de este personaje a lo largo de la novela, contada desde la perspectiva de Cass, es sin duda lo mejor de la historia. Zach sufrió el desprecio del resto de niños y de sus propios padres por el secreto de su hermana, lo que le ha llevado a desarrollar un fuerte odio hacia todos los omegas, incluyendo a su propia gemela, aunque todavía sigue queriéndola por más que le pese, según podemos apreciar en algunos gestos del personaje. El Zach adulto es una persona profundamente trastornada, Francesca Haigh sabe transmitir el estrés, el miedo y la preocupación que lo acechan y muestra sus efectos sobre su apariencia física. He lamentado profundamente no haber podido leer ningún capítulo desde la perspectiva de Zach, creo que habría enriquecido muchísimo a la historia y que habría hecho que mi opinión sobre ella cambiase a mejor. 

Entonces, en conclusión, ¿es El sermón de fuego un mal libro? No, en absoluto. Es una distopía que busca incorporar elementos novedosos que la distingan del resto y cumple su función de entretener. La falta de profundidad de la autora puede ser perfectamente debida a su pasado como poeta, y no me cabe duda de que sabrá pulirlo en libros posteriores hasta dar con su estilo. Es cierto que la parte final pierde bastante con respecto a la primera mitad del libro, pero aún así no es una mala novela. Así que, si estáis buscando una distopía en la que la trama y la sociedad futura no sean solamente el telón de fondo de una empalagosa historia de amor que nos han contado una y mil veces, os recomiendo que le deis una oportunidad a El sermón de fuego

martes, 13 de octubre de 2015

La lección de August - R.J. Palacio








Título: La lección de August
Autor: R.J. Palacio
Editorial: Nube de tinta










Esta es una de esas novelas que todo el mundo ha leído, que todo el mundo adora, que todo el mundo conoce de sobra. Y que, por supuesto, yo no había leído hasta ahora, porque soy una chica dura que no lee dramas y si no sale un dragón en la página 25 se aburre. Já. A estas alturas eso no me lo creo ni yo. Vamos con la reseña. 

Sinopsis oficial
Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las galaxias.
Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga.
La lección de August cuenta la historia del pequeño August, un niño que posee una severa deformidad además de otra serie de problemas médicos que han impedido que haya ido al colegio hasta los 10 años. Pero sus padres han decidido que lo mejor para él es que comience a llevar la vida de cualquier otro chico de su edad, y por supuesto eso comienza con apuntarlo a una escuela. Seguro de que va a ser el centro de todas las miradas, August no quiere ni oír hablar del tema, pero finalmente reunirá la valentía necesaria para dar este gran paso y enfrentarse al resto de niños que lo señalan y lo miran como si fuese un monstruo de feria en lugar de una persona normal. 
Al principio, estaba convencida de que la historia estaba orientada al público más joven de la casa, a niños de la edad de August que deben comprender la importancia de ir más allá del rostro y el cuerpo y aprender a valorar a las personas por su interior. Y aunque sin duda esa es una de las principales enseñanzas del libro, la autora juega sus cartas con mucha inteligencia y logra una novela que resultará educativa para los más pequeños pero que encandilará a todo aquel adulto que se atreva a entrar en sus páginas. Por poneros un ejemplo, mientras leía no podía dejar de recordar la última película de Disney, Del revés (Inside Out), que aprovecho para recomendar a todo el que todavía no la haya visto: una historia colorida y con enseñanza para niños pequeños que hace llorar a moco tendido a los adultos (yo la primera). En resumen, no descartéis La lección de August por pensar que es un libro para niños, porque no lo es. 
El principal protagonista de la novela es por supuesto el joven August, el niño que arrastra la pesada carga de tener un rostro diferente al del resto de la gente. Esto lo convierte en un pequeño tímido e introvertido a quien, lógicamente, no le gusta demasiado pasar tiempo con otros chicos de su edad. Está más que acostumbrado a que todo aquel que lo vea lo mire con repugnancia, miedo, compasión o pena y como os podéis imaginar no le gusta absolutamente nada. Pero la gran fuerza del personaje reside en que él no sueña con ser normal, porque sabe que ya lo es. Es feliz e inteligente, le gusta jugar como a cualquier otro y adora a su perra. Porque aunque sea un milagro médico, es un niño. 
R.J. Palacio ha construido a su protagonista con mimo y cariño, de forma que el resultado final resulta totalmente creíble y es muy fácil tomar aprecio al pequeño August; y digo aprecio, cuidado con esto, no pena. Porque, insisto en esto, la autora ha creado un personaje real, palpable, un niño como cualquier otro de los pies a la cabeza. 
La trama consiste pues en narrarnos las experiencias a las que August tiene que hacer frente en esta nueva etapa de su vida. A través de sus ojos seremos testigos en primera persona de las reacciones de sus compañeros de colegio, los veremos cotillear a sus espaldas y apartarse de él en la fila del comedor, escucharemos comentarios crueles que nos dolerán como si nos hubiesen clavado un puñal en el pecho. La autora nos cuenta una historia de bullying y nos pone en la piel del acosado; esta es sin duda la parte educativa de la historia, la orientada a acabar con esta horrible conducta en los centros educativos, porque el lector siente en carne propia el dolor del personaje.
Pero no tenemos ante nosotros una historia oscura. Junto a August aprenderemos que, por muy nublado que esté el cielo, siempre hay un primer rayo de sol valiente que atraviesa las nubes e ilumina nuestro día. Y después de ese rayo de sol pionero vienen poco a poco todos los demás hasta que el cielo se despeja de nuevo. R.J. Palacio nos cuenta una historia de superación, valentía, amistad, amor, fuerza y aceptación, introduciendo para ello los puntos de vista de otros personajes. 
Este es el gran acierto de La lección de August: ser una novela coral. Si la historia solo hubiese estado narrada por August podría haber corrido el riesgo de quedar incompleta o haber resultado muy pesada para el lector, pero la autora lo evita dando voz a más personajes. Esto es precisamente lo que hace que la novela sea apta para todos los públicos, ya que no solo estaremos en la piel de un niño acosado, sino que tendremos oportunidad de ver cómo es la vida para los seres queridos de August y navegaremos por un amplio mar de sentimientos, desde la hipocresía hasta la bondad. 
El mejor exponente de esta parte "adulta" de la historia son precisamente los capítulos narrados por un personaje diferente a August: su hermana mayor Olivia, una muchacha que acaba de comenzar el instituto y se encuentra en esa difícil etapa que es la adolescencia. No voy a hablar de Olivia todo lo que me gustaría porque no quiero estropearos la posibilidad de conocerla, pero confiad en mí cuando os digo que su parte resulta muy reveladora, desgarradora y, en cierto modo, conocida por todos nosotros. Dadle una oportunidad al libro aunque solamente sea por conocer a Olivia, hará que os sintáis más humanos. 
Aun pecando de poco original, os diré que La lección de August es un libro que debe ser leído por todos, que debe ser adorado por todos y que debe ser conocido por todos. La historia del pequeño August os llegará al corazón y os hará replantearos vuestro comportamiento en muchas situaciones de vuestras vidad. Porque, como bien se nos dice en la novela, "si puedes elegir entre tener razón y ser amable, elige ser amable". 


domingo, 4 de octubre de 2015

Medio mundo - Joe Abercrombie







Título: Medio mundo
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Fantascy
Saga: El mar Quebrado 
         1. Medio rey (reseña aquí)
         2. Medio mundo
         3. Media guerra





Podría volver a hablaros de lo mucho que me gusta Joe Abercrombie, daros la chapa de nuevo con que es uno de mis autores favoritos y bla bla bla, pero esa es una danza que hemos bailado demasiadas veces en La página 941, así que no vamos a hacerlo esta vez. Por una vez y sin que sirva de precedente, voy a ir al grano. 

Sinopsis oficial
Espina Bathu es una de las pocas chicas de Gettlandia que ha recibido el don de la Madre Guerra. Desesperada por vengar la muerte de su padre, vive para la lucha. Pero tras un trágico accidente en el cuadrado de entrenamiento, su propio instructor la tacha de asesina y se convierte en una proscrita. Zafándose del destino, la joven queda atrapada en una conspiración cuando se embarca en la nave del padre Yarvi, un clérigo tremendamente astuto. Junto con el resto de la tripulación, Espina surcará medio mundo en busca de aliados para luchar contra el despiadado Alto Rey, y aprenderá lecciones muy duras a base de engaños y sangre. La acompaña en este viaje el joven Brand, un guerrero que odia matar. Aunque en una sociedad tan bélica como esta se le considera un fracasado, el periplo por el mar Quebrado le ofrecerá una oportunidad inesperada para redimirse a los ojos de todos.
Yarvi, el que fuese protagonista de la primera parte de la trilogía, queda relegado en esta ocasión al puesto de secundario para ceder el protagonismo a dos nuevos personajes: los aspirantes de guerreros Espina y Brand, que no pueden ser más distintos la una del otro. Mientras que Espina es todo fuerza bruta, furia y malas caras, Brand hace lo que puede para vivir en la luz y hacer el bien. No obstante, serán sus distintas personalidades las que hagan que acaben los dos juntos en el barco del padre Yarvi surcando el Mar Quebrado en busca de aliados con los que enfrentarse contra el Alto Rey y su clériga. 
Si cuando reseñé la anterior parte comentaba que era inevitable comparar al lisiado Yarvi con el tullido Glotka, esta vez tampoco podemos evitar comparar. Y es que Espina es una chica que es todo malas caras y ganas de pelea, lo cual nos lleva a pensar sin remedio en Ferro Maljinn, una de las protagonistas de la estupenda La Primera Ley. Pero aunque a simple vista estos dos personajes puedan guardar un cierto parecido, en cuanto avanzamos un poco en la lectura nos damos cuenta de que no es así. Espina es un personaje mucho más humano que Ferro (cosa que por otra parte no debería sorprendernos porque Ferro de humana tiene poca cosa): Abercrombie ha sabido crear una vez más un personaje con muchos matices, capaz de sentir vergüenza, miedo, frustración y amor. Espina es, de nuevo, un personaje real, algo a lo que maese Joe nos tiene más que acostumbrados. Y como protagonista funciona, de eso no hay duda alguna, es fácil sentirse identificado con ella y gracias a sus emociones de chica joven el lector empatiza con ella con rapidez. 
Por otro lado tenemos a Brand, quien a pesar de poseer dotes de guerrero tales como un cuerpo perfecto para el combate, no termina de ver del todo claro eso de la guerra. Y llamadme loca, pero a mí Brand me recuerda bastante al Sabueso (vamos, esa escena en mitad de la batalla en la que se pasa todo el tiempo con ganas de orinar es Sabueso total, no me fastidies). Aunque Brand no llega a causar el mismo impacto que Espina también resulta creíble y es un interesante punto de vista, una forma de ver a la protagonista desde otro ángulo que contribuye a hacerla incluso más humana. 

Os comentaba en la reseña de Medio rey que, si bien la novela tiene mucha calidad, le cuesta arrancar y no es hasta las últimas páginas cuando Abercrombie muestra todo su potencial y nos deja con muy buen sabor de boca. Con Medio mundo ha seguido una estrategia principal: más acción y menos intriga. La historia ya comienza con una pelea y los niveles de adrenalina se mantendrán muy elevados a lo largo de todas las páginas. No obstante, esto no quiere decir que no tengamos nada de misterio; el personaje de Yarvi se encargará de ello con sus tejemanejes en la sombra. Sin embargo, tengo que reconocer que no me ha terminado de convencer este nuevo Yarvi, no he sabido reconocer al personaje y no me habría importado ver su punto de vista en algún momento de la historia. Espero que Joe lo recupere de cara a la tercera entrega, porque disfrutaría sinceramente volviendo a estar en el epicentro de los tejemanejes palaciegos. 

Se ve que Abercrombie ya se había cansado de jugar a su antojo con todos los tópicos del género fantástico destinado a un público más adulto y ahora se está dedicando a derrumbar los equivalentes en la novela juvenil. Veamos, ¿cuáles son los temas peor llevados dentro de las novelas para jóvenes? Por un lado están las protagonistas, sosas hasta lo indecible y con un serio problema mental en la mayoría de los casos, deseando encontrar a un maromo de buen ver que las saque de los embrollos en los que se meten. Creo que ya ha quedado más que claro que Espina no guarda ningún parecido con esta clase de protagonista, pero es que no hay una sola mujer en toda la novela que roce siquiera este tópico. Todos los personajes femeninos de Abercrombie están redactados con el mismo mimo que los masculinos y desde luego su rasgo principal no es su belleza precisamente. La reina Laithlin, por ejemplo, es un personaje brillante. Sí, es hermosa, pero nadie la conoce por eso sino por sus dotes como comerciante. Bravo por esto, Joe. El mundo literario necesita más mujeres como las que encontramos entre tus páginas. 

Y si hay otro tema que está pésimamente llevado en las novelas juveniles es sin duda alguna el romance. Empalagoso, artificial, imposible de creer, viciado, agobiante, son unos de los pocos adjetivos que se me ocurren para describir las relaciones que nos solemos encontrar en las historias para un público más joven. Abercrombie no se ha podido resistir a desmontar también este tópico y nos trae una historia de amor que no comienza espontáneamente cuando los protagonistas cruzan sus miradas por primera vez, basada en la confianza mutua y que crece poco a poco. El romance NO quita protagonismo a la historia principal, no se convierte en una pesadilla edulcorada con algún puñetazo ocasional para crear una falsa sensación de acción. Leer un romance tan bien llevado y para colmo dentro de una novela de aventuras ha sido todo un orgasmo literario. 

Ojalá Joe Abercrombie nos siga deleitando durante muchos años con sus historias. Todo lo que escribe este hombre es una maravilla, da igual el público al que quiera destinarlo. La trilogía del Mar Quebrado mejora con cada nueva entrega, augurando un final apoteósico que nos dejará a todos con la boca abierta y en el que espero de corazón volver a encontrarme con la estupenda Espina Bathu. Un cambio de planteamiento con respecto a Medio rey que funciona a las mil maravillas, con más peleas sin dejar a un lado las intrigas palaciegas. De diez. 




miércoles, 26 de agosto de 2015

Amanecer rojo - Pierce Brown








Título: Amanecer rojo
Autor: Pierce Brown
Editorial: RBA









Seguro que todos vosotros habéis oído hablar de este libro. Muchos, incluso lo habréis leído, o por lo menos lo habréis tenido en la mano y habréis estado a puntito de llevarlo a casa con vosotros en más de una ocasión. Yo me había planteado comprarlo tantas veces que he perdido la cuenta. Hasta que al final me decidí, aprovechando los descuentos de la Feria del Libro (yo con esto de las rebajas soy como la madre de Shin Chan). Sí, amigos lectores, tengo pendientes reseñas desde mayo. Así están las cosas. 

Sinopsis oficial
Estrategia. Fuerza. Amor. Traición. Ideas como libertad o igualdad murieron junto con la Tierra. Ahora, en Marte, el equilibrio se sustenta en un férreo sistema de castas representadas por colores. Para acceder a la élite de los gobernantes, los dorados deben ganarse su puesto en una contienda implacable. Pero Darrow no es un dorado. Es un rojo, forjado en las entrañas del infierno. Afilado por el odio. Fortalecido por el amor. Para sobrevivir, debe ocultar su verdad. Sin olvidar que cada muerte, cada paso de la contienda, es por la libertad. Y con una idea fija en la mente: no convertirse en uno de ellos, pase lo que pase. En un mundo de oscuridad, un rojo amanecerá dorado.

Amanecer rojo es… ¡una distopía! Lo sé, habéis flipado. Algo tan innovador no sé ve todos los díOH vaya. Hombre, ¡pero tampoco es para irse! ¡Esperad un momento! Dejadme hablar antes de… ¿hola? Porras, ya me he quedado sola. Bueno, así puedo decir tacos. 

Pierce Brown ha escogido Marte para desarrollar su historia. La Sociedad (sí, con mayúscula) que ha creado divide a sus ciudadanos en colores. Los rojos, el grupo al que pertenece Darrow, representan el escalafón más bajo, mineros destinados a extraer un valioso ¿gas? ¿Mineral? ¿Líquido? La verdad es que no tengo muy claro lo que es el helio-7 (hasta donde yo sé en la Tierra es un gas, y si me apuras un líquido a temperaturas bastante bajas), pero bueno, el caso es que sea lo que sea los rojos lo sacan de una mina y es un trabajo bastante duro, con trajes especiales y toda la parafernalia. 
La vida de los rojos es dura, pero saben que su tarea es importante, ya que son los encargados de preparar el planeta para la llegada del resto de los estamentos. Pero los dorados, el escalafón más alto de la jerarquía, no se lo ponen nada sencillo. Darrow tendrá un serio encontronazo con uno de los más altos dirigentes del planeta, motivo por el cual se transformará en un fugitivo y descubrirá que las cosas no son como siempre le habían contado... 

Comencemos por el protagonista, Darrow. Como personaje, Darrow es inconstante. Bipolar, incluso. Vamos, no está muy bien definido, especialmente al principio de la novela. Cuando conocemos a Darrow, da la sensación de ser un quiero y no puedo: no tenemos del todo claro si está conforme con el régimen, pero desde luego no es un rebelde, aunque a ratos parece que sí lo es y vuelta a empezar. Confuso, ¿verdad? Y la cosa sigue durante las dos primeras partes en las que se divide la novela. Por suerte, conforme nos adentramos en la mitad del libro, el personaje empieza a encontrar su cauce y el autor nos ofrece a un protagonista con dotes de estratega, que puede ser frío y calculador de ser necesario pero que también es capaz de mostrar una cierta compasión. Tuve la sensación mientras leía de que Pierce Brown tenía muy claro desde el principio qué tipo de protagonista quería mostrar, pero que no supo desarrollar una evolución convincente. Una lástima. 

La Sociedad de Brown, que divide a los ciudadanos en distintos estamentos, cada uno representado por un color, bebe de la mitología y la cultura romanas. Este recurso aporta un toque de originalidad, ya que los elementos de alta tecnología propios de una distopía contrastan de una forma muy curiosa con las costumbres y deidades clásicas. Pero si bien la Sociedad está bien construida y resulta muy interesante, no queda bien explicada del todo, dejando cabos sueltos demasiado evidentes que pueden disgustar al lector. Intuyo que el autor nos proporcionará las explicaciones pertinentes en volúmenes posteriores, pero no habría estado de más hacer alguna mención al respecto.

Jerarquía de la Sociedad

La novela se encuentra dividida en varias partes. La primera parte, en la que se nos presenta a los personajes, me supo a poco. El inconstante Darrow junto con un exceso de azúcar muy innecesario en la trama me aburrieron bastante. La segunda parte puede resultar un poco lenta a algunos lectores, ya que se nos va a explicar el funcionamiento de la Sociedad y comenzaremos a apreciar algunos cambios en el protagonista, pero bastante lentos. Pero cuando llegamos a la tercera parte... ah, qué tercera parte. Grandiosa. Brutal. Llena de giros. Rápida. Intrigante. Rebosante de tensión. Gloriosa. ¿Os gustó LJDH? Entonces vais a amar esta tercera parte. Garantizado. 
Será en la tercera parte cuando conozcamos a uno de los mejores personajes de toda la novela, el impredecible Sevro, junto con otros grandes secundarios también muy particulares que harán las delicias de todos los lectores que, como yo, adoren las traiciones, las luchas y las sorpresas. 

En cuanto al estilo narrativo de Pierce Brown, el autor no se corta un pelo a la hora de describir escenas desagradables, cosa poco frecuente en la habitualmente edulcorada literatura juvenil. En mi humilde opinión, esto es todo un punto a favor, pero si sois impresionables puede que queráis pasar alguna que otra página un poco por encima. 
Eso sí, debería centrarse en describir peleas y no escenas románticas, porque para esto no tiene demasiado talento... El romanticismo de Brown resulta un poco artificial y desconecta de la historia principal de manera innecesaria. 

En definitiva, Amanecer rojo es una interesante distopía con un principio confuso y lento, pero que deriva en una gran historia de sangre y estrategia descrita con todo lujo de detalles. A Pierce Brown le quedan ciertos detalles por pulir, pero sin duda consigue su objetivo: que vayamos con ganas a por la segunda parte. 

domingo, 26 de julio de 2015

El mar infinito - Rick Yancey








Título: El mar infinito
Autor: Rick Yancey 
Editorial: RBA Molino
Saga: La quinta ola
         1. La quinta ola (reseña aquí)
         2. El mar infinito
         3. La última estrella





La quinta ola fue una agradable sorpresa. Una novela juvenil de ritmo frenético que crea una gran paranoia en el lector y lo deja con la boca abierta al final de cada capítulo. En su momento, la alta dosis de adrenalina que Yancey imprimía a cada página me recordó al estilo de James Dashner en El corredor del laberinto, motivo de más para que me gustase. Solo tuve un pequeño problema con la primera parte de esta interesante trilogía, pero pese a ello seguía teniendo muchas ganas de enfrentarme a su continuación. ¿Habrá resuelto el autor eso que a mí me hacía torcer el morro de disgusto? Sigan leyendo para descubrir la respuesta (¿os he fidelizado ya?). 

Sinopsis oficial
La primera ola fue solo un aviso. La segunda ola nos cogió desprevenidos. La tercera ola duró un poco más& nos dejó sin razones por las que seguir vivos. La cuarta ola nos quitó todo aquello por lo que estábamos dispuestos a morir. La quinta ola& nos ha sumido en un mar de nada infinito. Los Otros se han propuesto exterminara la humanidad. La cuestión ya no es si vivimos o morimos, sino de sobrevivir una hora, un día más. Pero seguimos aquí. Esta guerra ya no es de humanos contra alienígenas. Es la lucha de la esperanza contra la desolación. De la fe contra el miedo. Del amor contra el odio. Y nosotros somos el campo de batalla.

La historia comienza poco después del final de La quinta ola, así que es recomendable que hagáis una relectura antes si no lo tenéis muy fresco. En serio, hacedme caso en esto, yo no seguí mi propio consejo y fui bastante perdida durante más tiempo del que me habría gustado. Pero si tenéis reciente la historia no habrá problema alguno. 

De nuevo nos encontramos ante una historia narrada desde varios puntos de vista, cada una de las partes en las que se divide el libro viene contada por un personaje distinto. He leído en algunos blogs que esto resulta un poco caótico porque no viene indicado quién narra qué, pero la verdad es que con dos líneas que leas en seguida le pones rostro al narrador, así que tened paciencia y todo irá bien (estoy un poco paternalista hoy, ya me perdonaréis). 
Estos puntos de vista de los que os hablo van a cambiar un poco respecto a la primera parte. Si en La quinta ola la mayor parte de la narración corría a cargo de una espectacular Cassie (me ahorro el volver a quejarme de que este grandioso personaje pierda muchísimo a mitad de la novela) y de un más que logrado Zombi, en esta novela vamos a tener un cambio de registro, y es que la casi desconocida Hacha va a ser la responsable de cargar con buena parte de la acción. 

Lo siento por los fans de Cassie, pero Hacha LA SUPERA CON CRECES. Así, en mayúsculas. Imaginad que lo estoy diciendo a grito pelado. Antes de que empecéis a lanzarme objetos pesados, dejadme que os dé mis razones, que las tengo. 
En primer lugar, Hacha es un personaje femenino muy diferente. Es fuerte, pero no al estilo de Cassie. Es insensible, fría, práctica, todo lo contrario a lo que estamos acostumbrados a encontrar en literatura juvenil. Está construida con la intención de ofrecer el contrapunto perfecto para Cassie, cuya tenacidad surge del amor y de la esperanza. Descubrir el porqué de su existencia ha sido una experiencia lectora muy interesante, tanto como observar sus maneras de reaccionar ante los retos y su evolución a lo largo de la novela, como poquito a poquito va entendiendo lo que pretenden los enemigos. Las vivencias de Hacha son de lo mejorcito de la novela. A mi parecer, Rick Yancey se ha superado con creces en este sentido (¡¡y menudo final!!! La madre que me ha parido qué final). 
Otro personaje encargado de narrar será Bizcocho. Sus intervenciones son mucho más breves que las de Hacha, pero os garantizo que son mucho, mucho más intensas. Una jugada muy inteligente por parte del autor darle voz al soldado que no tiene voz y desvelar el misterio en torno a su figura. La parte más triste de la novela sin duda alguna. 

Ahora bien, vamos con la pregunta que de verdad importa. ¿Está esta segunda parte a la altura de su predecesora? En cierto sentido sí, ya que he disfrutado muchísimo más con los protagonistas que ha escogido el autor en esta ocasión. Aunque por otra parte, la acción en gran parte de la novela es prácticamente inexistente. Tiene sus momentos, por supuesto, y de cara al final la trama de Hacha toma un camino de lo más interesante y loco, pero la mayor parte de la novela se basa en darle vueltas y más vueltas a la motivación de los enemigos y al misterio que supone la existencia de Evan Walker. 
Llega un momento en el que tanta palabrería se vuelve un poco pesada y el lector pide a gritos que por favor pase algo y que muevan el culo de una vez. La acción tarda en llegar porque Rick Yancey da más vueltas que una peonza, pero al final (literalmente) llega, y nos deja con la miel en los labios a la espera del tercer y último libro.
Que quede una cosa bien clara: no me ha disgustado el libro, no os dejéis engañar por mi último párrafo. Es solo que a veces me daban ganas de darle una pequeña colleja a Yancey y pedirle que fuese al grano y se dejase de cháchara. 

Se podría decir que El mar infinito es una novela de transición en toda regla. Como puntos potentes destacaría a los nuevos narradores y el rumbo que toman los acontecimientos al final. No obstante, habría quedado una historia mucho más dinámica si se hubiese ahorrado tanta reflexión que al final no va a ningún lado; la paranoia estuvo muy bien en el inicio de la trilogía, pero en esta ocasión no está tan bien llevada. Pese a ello, recomiendo esta serie si andáis buscando una de esas historias que hagan que vuestra cabeza explote de la sorpresa. 

Antes de despedirme, una pregunta para los que hayáis leído ya la novela. ¿No os parece que es el título más pillado por los pelos del mundo? Vamos, que desde el principio quería llamar así al libro y tuvo que meter la frase de marras en el prólogo con calzador, pero que no es que tenga nada que ver con todo lo demás. Y eso. A pasar buen domingo. 

domingo, 19 de julio de 2015

Una tarta de manzana llena de esperanza - Sarah Moore Fitzgerald







Título: Una tarta de manzana llena de esperanza
Autor: Sarah Moore Fitzgerald
Editorial: Maeva Young









¡Feliz domingo, lectores! Ya me perdonaréis por haber estado toda la semana desaparecida, pero entre el calor asesino que ha hecho y que ha sido mi cumpleaños he tenido poco tiempo para pasarme a publicar. Para compensar, os traigo la reseña de un libro cortito y sencillo que leí en mayo (sí, así de desfasada voy) durante el período de exámenes, una lectura perfecta para desconectar un rato, por si os apetece para estas tardes insoportables. 

Sinopsis oficial
Oscar Dunleavy, un chico con un brillo especial, bondadoso, generoso, inteligente y sobre todo optimista, tiene un secreto. Sabe preparar unas tartas de manzana «casi mágicas». Todos aquellos que las prueban se contagian inmediatamente de una gran alegría y felicidad. Pero un día Oscar desaparece, y todo el mundo asume que ha fallecido. Solo Meg, su mejor amiga, y Stevie, el hermano pequeño de Oscar, se niegan a aceptarlo. Juntos empiezan a investigar, decididos a descubrir qué le ha podido suceder, y en esta búsqueda épica, los tres chicos aprenderán una valiosa lección.

Meg ha tenido que volver a su Irlanda natal desde la lejana y soleada Nueva Zelanda a toda prisa al recibir la angustiosa noticia de que su mejor amigo ha desaparecido y, lo que es aún peor, lo dan por muerto. La chica es incapaz de creerlo. ¿Su Oscar? No puede ser. El chico al que ella conocía tan bien no puede haber corrido ningún riesgo. Pero pronto comienza a descubrir detalles de la vida de su amigo durante los meses que ella había estado ausente que le hará replanteárselo. 

Una tarta de manzana llena de esperanza tiene un comienzo triste. Seremos testigos de la desesperación de Megan ante una situación dolorosa que no consigue entender por más que lo intente. La autora sabe transmitir las emociones de su protagonista con mucho acierto: en primer lugar incomprensión, después tristeza y, por último, ira. Los diferentes estados emocionales quedan adecuadamente retratados y resultan creíbles para el lector. El personaje en sí está bastante bien construido, sus reacciones son propias de una chica de su edad, y pese a que en algunos momentos puede resultar un poco frustrante no deja de ser comprensible. 
No obstante, hay otros personajes que me han gustado bastante menos. Paloma, por ejemplo, me ha parecido bastante mal planteada. Predecible, transparente, tópica hasta lo indecible y por encima de todo inaguantable, y teniendo la relevancia que tiene en la novela debería haber estado mejor elaborada, desde mi humilde punto de vista. Pero Paloma no ha sido el personaje con el que más problemas he tenido, aún hay otro que me ha parecido todavía más absurdo, pero no voy a irme de la lengua y a hacer un spoiler, así que lo dejaremos aquí. 

La historia, como comentaba al principio, es bastante sencilla. Meg tendrá que ir reconstruyendo los últimos meses de Oscar y averiguar qué ha cambiado durante su ausencia, así que la narración presente se va a intercalar con flashbacks en los que iremos viendo la evolución del chico. Diría que esto sirve para mantener la tensión, aunque la trama se me ha antojado bastante predecible, de esas historias que hemos leído una y mil veces. No obstante es una novela que se deja leer, y es que a pesar de no deparar demasiadas sorpresas su ritmo es constante y agradable. Una pequeña queja, al ser muy cortita el final se resuelve de un plumazo y es demasiado sencillo, corréis el riesgo de que os suceda lo mismo que a mí, que al cerrar el libro me pregunté: “¿y ya está? ¿Tanto para esto?”

Si algo tiene de especial esta novela, pese a ser predecible y cojear en puntos clave como la construcción de sus personajes, es que está escrita con dulzura. No llega a la altura de novelas que me han llegado al corazón como La evolución de Calpurnia Tate (libro absolutamente delicioso que se ha convertido en uno de mis grandes favoritos), pero el toque de las tartas de manzana es original y tierno, además de permitir a la autora jugar un poco con el tema de la discriminación (pero tampoco hace mucho hincapié en el asunto, habría podido dar lugar a reflexiones más interesantes).

Una tarta de manzana llena de esperanza es una novela cortita, un poco predecible y en general sencilla, pero sirve para pasar un rato ameno y posee elementos distintivos que le aportan una dosis de ternura muy adecuada. Buena para desconectar y si no buscáis una novela que os haga comeros la cabeza innecesariamente. 

miércoles, 1 de julio de 2015

Medio rey - Joe Abercrombie








Título: Medio rey
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Fantascy









Llega una nueva reseña a La página 941 escrita desde el mismísimo corazón de Mordor... vale, no, pero con los 40ºC que estamos disfrutando ahora mismo en mi ciudad podría colar perfectamente. Quién fuera Stark para vivir en Invernalia, aunque mueras joven y entre terrible sufrimiento. 
Me estoy planteando cambiarle el nombre al blog. Creo que El maravilloso mundo del fangirling por Abercrombie le pega mucho más. No hay mes que no hable de maese Abercrombie.Pero cómo me iba a resistir a su primera incursión en la novela juvenil. Mi caprichito del mes de mayo. Agarrad con fuerza las espadas y seguid leyendo. 

Sinopsis oficial
«Juré vengarme de los asesinos de mi padre. Seré medio hombre, pero pronuncié un juramento entero.» Yarvi, el hijo menor del rey, nació con una malformación en una mano que ha llevado a todo el mundo, incluso a su propio padre, a considerarlo «medio hombre». Por eso, en lugar de formarse como guerrero, al igual que el resto de varones de su estirpe, se ha dedicado a estudiar para convertirse en uno de los clérigos del reino. Sin embargo, en la víspera de la última prueba para ingresar en esta poderosa orden de sabios, a Yarvi le llega la noticia de que su padre y su hermano han sido asesinados. Él es el nuevo rey. Pero tras una terrible traición a manos de sus seres queridos, Yarvi se encontrará solo en un mundo regido por la fuerza física y los corazones fríos. Incapaz de llevar armadura o de levantar un hacha, deberá afilar y agudizar su mente. Cuando se juntan a su alrededor una extraña hermandad de almas perdidas, descubrirá que esos compañeros inesperados tal vez puedan ayudarle a convertirse en el hombre que quiere ser.
Joe vuelve a demostrar su amor por los personajes atípicos al presentarnos a Yarvi, segundo en la línea de sucesión al trono y cero a la izquierda debido a su mano deforme. Reconozco que al principio pensé “Joe, te me has caído, me has traído la versión junior de Glokta”. Pero no. El carácter del joven Yarvi no podría ser más distinto del de mi querido Inquisidor. Su deformidad es una carga, una barrera que lo separa del resto de miembros de su familia y que despierta murmullos allá donde va. Por eso es feliz aprendiendo lo necesario para ser clérigo, lejos de la corte. Pero se verá forzado a regresar convertido en rey al morir su padre y su hermano. Este será el principio de un crudo camino plagado de traiciones y dolor que transformará al medio hombre en un hombre completo. 

Os confesaré algo con gran vergüenza. Al principio, me aburrí. Las primeras páginas, en las que se nos introduce a Yarvi son tremendamente anodinas. Nada que no hayamos leído una y mil veces en cualquier novela de héroes. Imaginad mi decepción, yo que esperaba encontrarme con otro pepinazo made in Abercrombie. Pero tranquilos los que estéis pensando en comprar el libro: el aburrimiento no dura demasiado. Más o menos a las 30 páginas, el autor introduce el primer giro que nos hace levantar una ceja, y a partir de ahí estamos irremediablemente atrapados. Las sorpresas se suceden hasta llegar a un final de traca. No exagero. 

En cuanto a los personajes, Abercrombie lo vuelve a hacer. Parte de tópicos absolutos y los maneja a su antojo para que evolucionen y se conviertan en creaciones completamente nuevas. Nuestro protagonista, Yarvi, es el más claro exponente. Comienza siendo un crío asustado e ingenuo al que no le habría venido mal una colleja para que espabilase; y le caen collejas a puñados, de eso no os quepa duda. Tendrá que hacer frente a situaciones que pondrán a prueba todo en lo que creía y que forjarán su carácter haciendo que su evolución sea realista y muy agradable de leer. 
Lo mismo se puede aplicar al resto de los personajes. Encontraremos sorpresas y situaciones que no nos encajan porque se salen de los moldes de la novela juvenil. Ha sido un gustazo leer esos cambios que introduce el autor en su novela para sacarla de los cánones. Me lo puedo imaginar riéndose con malignidad al escribirlos mientras piensa “¡Ja! Eso seguro que no se lo esperaban”. Pues sí, Joe. Me has pillado.

Como suele ocurrir con las novelas de Abercrombie, a pesar de que la novela cuenta con escenarios varios el verdadero néctar son los personajes, a los que el autor dedica el mayor mimo y atención. No quiero decir con esto que descuide la puesta en escena, sino que simplemente son elementos accesorios creados para el lucimiento de los personajes, para ponerles trabas y hacer que evolucionen o para que tengan un rato de descanso y puedan reflexionar. Pero pese a ser un elemento secundario, por llamarlo de algún modo, la historia cuenta con una gran variedad de escenarios, no penséis lo contrario. 

La primera incursión de maese Abercrombie en el género juvenil resulta bastante satisfactoria. Medio rey comienza a medio gas pero página a página va cogiendo fuerza hasta desembocar en un final que augura una continuación bastante superior a esta primera parte. La evolución de unos personajes que se salen de lo habitual es el principal atractivo de esta novela plagada de giros que gustará a aquellos que andan buscando una novela juvenil que se salga de los tópicos habituales. A la espera de su continuación. 


jueves, 25 de junio de 2015

Eleanor y Park - Rainbow Rowell








Título: Eleanor y Park
Autor: Rainbow Rowell
Editorial: Alfaguara









Primera reseña después del P.P.E. (o parón-por-exámenes). Reconozco que era bastante escéptica con esta lectura. Las novelas románticas no son lo mío, soy demasiado crítica y siempre las cierro con un regusto agridulce. Pero como a todo el mundo parecía encantarle, al final me rendí y acabé por leerla. Cuando lo anuncié por aquí, recibí muchísimos comentarios positivos y hasta emocionados en algunos casos. ¿Pero qué puñetas tiene esta novela para gustar a todo el mundo? Seguid leyendo para descubrirlo. 

Sinopsis oficial
Eleanor es la nueva chica en la ciudad, y nunca se ha sentido más sola. Con toda su ropa que no combina, loco cabello rojo y caótica vida familiar, no podría destacar más incluso si lo intentara. Entonces se sienta en el autobús al lado de Park. Silencioso, cuidadoso, y, a los ojos de Eleanor, imposiblemente genial, Park ha descubierto que pasar bajo el radar es la mejor forma de salir adelante.
Lentamente, de manera constante, a través de concersaciones nocturnas y una pila de cassettes mezclados cada vez más grande, Eleanor y Park se enamoran. Se enamoran de la forma en que lo haces la primera vez, cuando tienes 16, y tienes nada y todo que perder...
Establecida en el transcurso de un año escolar en 1986, Eleanor y Park es divertida, triste, impactante y verdadera; un exquisito viaje a lanostralgia para cualquiera que jamñas haya olvidado a su primer amor.


La trama está ambientada a mediados de los años 80. Eso por sí solo ya es un punto a favor, no es una época muy explotada en la novela actual y supone un soplo de aire fresco entre tanta novela distópica ambientada en un futuro poro prometedor, algo que se está volviendo demasiado cargante para mi gusto (si te gustó Los Juegos del Hambre no te puedes perder… qué pereza). La novela va a estar por lo tanto plagada de referencias culturales que harán las delicias de los nostálgicos y serán muy ilustrativas para aquellos que no saben demasiado al respecto. En mi caso particular, he disfrutado como una enana leyendo acerca de las canciones y los comics de los que disfrutan estos personajes. 

La historia en sí se puede calificar con una única palabra: real. Rainbow Rowell consigue que sus personajes tengan dudas y miedos creíbles, que sus actos sean los mismos que realizaría cualquiera en su situación. Nos habla del miedo a encajar, de los estereotipos, de las dolorosas verdades que se ocultan tras máscaras de indiferencia. Las reacciones de sus personajes y sus conflictos internos nos resultarán tan cercanos que en ocasiones incluso nos sonrojaremos de la vergüenza de vernos reflejados en algunos de sus pensamientos. Pero por supuesto no vayáis a caer en el error de que todo es malo. La autora también sabe sacarnos una sonrisa en más de una ocasión y recordarnos la importancia de luchar y seguir adelante. Incluso consigue meter algunos toques de humor que suavizan el tono triste de la mayoría de las páginas, dando lugar a una mezcla agridulce que tiene el sabor de la vida misma. 

Si sois habituales de mis reseñas, quizá os hayáis dado cuenta de que me he saltado alegremente mi esquema habitual para construir mis reseñas; si no lo sois, si esta es la primera vez que entráis en mi blog,  puede que os estéis preguntando por qué esta maldita loca todavía no ha dicho nada de los personajes. La explicación es muy sencilla: los protagonistas de esta novela son lo mejor que tiene sin duda alguna, y me gusta dejar lo mejor para el final, para dejar al lector con buen sabor de boca y, a ser posible, una sonrisa en los labios. 
Los protagonistas de la historia son los encargados de darle nombre: Eleanor y Park. Dos jóvenes que rompen con los estereotipos y los clichés. Nada de chicas de cuerpo escultural y un rostro de una belleza despampanante; olvidaos de chicos de torso apolíneo prestos a salir corriendo entre las llamas para rescatar a su amada. Eleanor y Park, al igual que su historia, son reales. Podrías encontrarlos en tu instituto, en la fila del cine o simplemente al doblar la esquina.
De los dos, sin duda es Eleanor mi gran favorita. Ya me habría ganado simplemente por tener lo que podríamos llamar una figura poco común entre las protagonistas de novela juvenil. Vamos, que está gorda. 

Sí, amigos lectores, tenemos aquí una protagonista GORDA. ¿Y sabéis qué? QUE NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA. Estoy más que harta de encontrarme con protagonistas perfectas, guapísimas de la muerte y con menos personalidad que un higo. Eleanor, con sus kilos de más y su desastrada (sí, desastrada, no ingobernable ni indomable, DESASTRADA, que eso no hay forma de peinarlo) melena pelirroja, tiene más carisma en un solo dedo que todas ellas juntas. Porque no es solo que su físico sea poco, por no decir nada, habitual en la novela juvenil, sino que además tiene una personalidad muy fuerte y bien construida. Tiene sus problemas y sus traumas, muchos, y aun así es capaz de apretar los dientes y seguir adelante con la cabeza bien alta. Es de firmes principios y terca como una mula. Ha sido una absoluta gozada conocer a Eleanor, y me quedo con las ganas de seguir hablando de ella en profundidad, pero no pienso arruinaos a ninguno de vosotros la posibilidad de conocerla. Escritores de novela juvenil del mundo, APRENDED.
Park, el protagonista masculino, también se sale de los roles habituales. Es un chico en parte asiático en parte americano y lo que podríamos llamar un friki. No me ha impresionado tanto como Eleanor, pero es indudable que es un personaje de lo más interesante y, de nuevo, bien construido. He disfrutado mucho leyendo sus dudas, sus temores y sobre su vergüenza, y me ha encantado su evolución a lo largo de la novela, debida principalmente a la irrupción de la pelirroja en su vida. Su entorno familiar me ha parecido original y muy bien elaborado; mención especial para su madre.

Eleanor y Park es una novela muy recomendable. Se sale de lo habitual en las novelas juveniles y trata temas duros sin tratar de endulzarlos de manera forzada e irreal. Porque si algo tiene esta lectura es realidad en cada una de sus páginas, en los diálogos, en la forma de actuar de los personajes, en la época en la que se desarrolla… Si no la habéis leído todavía, os animo a hacerlo. Y si ya la habéis leído, leedla de nuevo, volveos a encontrar con estos protagonistas fantásticos y especiales. 

miércoles, 22 de abril de 2015

Cenizas - Ilsa J. Bick








Título: Cenizas
Autor: Ilsa J. Bick
Editorial: Nocturna









La novela juvenil tiene sus detractores y sus defensores, como todo. Yo en este caso me considero Suiza: neutral. Leo literatura juvenil sin ningún problema y me puede gustar más o menos, pero lo importante es que (en la mayoría de los casos) me entretiene mucho y me sirve para desconectar de lecturas más pesadas. Pero, a veces, estas lecturas que solamente deberían hacer pasar un rato ameno, son tan adictivas que se convierten en una de esas novelas que te dejan tocado. Cenizas es de este tipo. 

Sinopsis oficial
Alex entra en el bosque con una pistola. Cuando sale, el mundo ha cambiado.
Primero fue el zumbido. Después, los dispositivos electrónicos dejaron de funcionar. Y entonces...



Antes de empezar la reseña, un aplauso muy fuerte para quien sea que haya hecho la sinopsis. Va totalmente en serio. Sabéis que muchas veces inicio mis reseñas quejándome de las sinopsis porque revelan mucho o porque no tienen nada que ver con la historia o váyase usted a saber. Por eso me encanta encontrarme muy de vez en cuando con una de estas sinopsis: da tan poca información que consigue su propósito de picar al posible lector. Eso fue lo que ocurrió conmigo y me alegro mucho de haber ido casi a ciegas con esta novela. Os recomiendo mucha precaución con las reseñas que circulan por ahí, son demasiado completas y prácticamente cualquier detalle de más que os cuenten os va a estropear la historia. 
Me va a ser muy difícil hacer esta reseña porque voy a ir con pies de plomo para no revelar nada, así que me limitaré a hablaros de lo que ocurre en los dos primeros capítulos y a intentar comentarla un poco por encima.


Cenizas narra el inicio del apocalipsis desde el punto de vista de Alexandra, lo que supone la guinda de su vida: ha perdido a sus padres y pronto se va a perder a sí misma debido a lo que ella llama el "monstruo", un tumor cerebral que le ha arrebatado el sentido del olfato y la alegría de vivir. La conoceremos durante una excursión en la montaña y sentiremos en carne propia su desidia y esa sensación de me-da-igual-todo-y-digo-lo-que-pienso asociada a su condición de enferma terminal. Se encontrará inesperadamente con otros dos excursionistas, Jack y Ellie, y, entonces, ocurre. 

A pesar de haber sido comparada con Los juegos del hambre por activa y por pasiva para aumentar el número de ventas, esta no es una novela distópica sino post-apocalíptica, y con los acontecimientos y personajes de LJDH guarda un parecido más bien nulo, salvo una escena concreta que sí me ha recordado a la popular saga de Collins. Pero el parecido acaba ahí, Alex y Katniss no tienen nada que ver. De hecho, si tuviese que comparar esta saga con alguna otra que sirviese de referencia, sería con Las pruebas o con La cura mortal, la segunda y tercera partes de El corredor del laberinto; de hecho una de las críticas positivas de la portada es del mismísimo James Dashner. 

Alex es una chica cínica y con pocas ganas de ocultarlo, total, ¿para qué molestarse en guardar las apariencias? Su vida es una porquería y lo que le faltaba es tener que ir por ahí preocupándose del qué dirán. Pero cuando el fin del mundo acaba, se tendrá que enfrentar a cambios que no entiende y aprender a convivir con ellos. Aunque el sustrato base se mantiene a lo largo de la novela, se aprecia una evolución en el personaje sin perder su esencia, ese humor negro que la acompaña en ocasiones y las ganas de luchar. 
No os voy a hablar del resto de personajes porque no quiero estropearos la oportunidad de conocerlos, pero sí os puedo decir que no hay uno solo que no oculte un buen puñado de secretos, y la autora se saca unos giros estupendos de la manga. 

Al asistir al principio del fin junto a Alex iremos tan perdidos como ella, lo que a mí me parece un punto positivo. En esta clase de historias al principio el lector anda muy descolocado hasta que recibe las explicaciones necesarias, que muchas veces tardan capítulos en llegar, y esto saca de la lectura. Pero de esta forma, nos iremos haciendo las mismas preguntas que Alex y recibiremos las respuestas a la vez, por lo que es más sencillo conectar con la protagonista y además disfrutaréis con el proceso deductivo. La autora además juega con un recurso muy acertado: suelta detalles sin importancia como el que no quiere la cosa que páginas más tarde resultan ser un punto clave para la historia. 

La pluma de la autora es sencilla y directa contribuyendo a que la novela se lea con rapidez, algo en lo que también tienen mucho que ver las dosis de tensión que nos regala Bick. No hay capítulo que no te deje con ganas de ir a por el siguiente, en cada uno surge una nueva cuestión que debe ser respondida, un nuevo misterio que resolver o un nuevo peligro al que hacer frente. 
Y de esto último tenemos para dar y regalar. El apocalipsis de Bick es original y bien explicado, aunque desde luego en este primer libro no vamos a recibir todas las respuestas y tendremos que correr como locos a por el segundo libro (que tendremos en España dentro de nada). Tengo que advertiros de que la autora no se corta un pelo con las escenas sangrientas, encontraremos partes bastante violentas y muy explícitas, así como algunas descripciones poco aptas para estómagos delicados. Pero tranquilos, por una historia tan adictiva vale la pena pasar un mal rato (os lo digo yo, que soy la Princesita Melindres). 

De nuevo tengo que recomendaros que tengáis cuidado con las reseñas que leéis o con las opiniones que buscáis, porque además de revelaros alguna parte importante de la historia, podrían crearos una idea equivocada de la misma (volviendo al ejemplo de la comparación con LJDH). Porque si algo bueno tiene esta historia es que sorprende, cualquier cosa puede suceder y los secundarios tendrán buena parte de culpa. Giro tras giro, llegaremos a un abrupto final de infarto, que nos dejará con más dudas de las que ya teníamos y con un hormigueo de nervios por lo que le ocurrirá a nuestra protagonista. 

Cenizas merece ser leída. Seremos testigos del principio del apocalipsis de la mano de una protagonista acostumbrada a luchar por sobrevivir un día más. Tensión, intriga y un punto de gore se dan la mano en la novela de Ilsa J. Bick que os recordará que se pueden escribir historias estupendas en un género que muchos consideráis menor, la literatura juvenil. Engancha peligrosamente y deja con ganas de más. 

Sé que he dicho por activa y por pasiva que esta novela no se parece en nada a Los juegos del hambre, pero algunos diseñadores de portadas (en concreto creo que son los alemanes) parecen empeñados en no ver las diferencias. ¿No se os da un aire la chica de la portada sospechosamente a Jennifer Lawrence? Han hecho un copy-paste de un póster de En llamas...