Mostrando entradas con la etiqueta fantasía épica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fantasía épica. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de febrero de 2016

La Daga de la Ceguera - Brent Weeks







Título: La daga de la ceguera
Autor: Brent Weeks 
Editorial: Fantascy 
Saga: El Portador de la Luz
         1. El Prisma negro (reseña aquí)
         2. La daga de la ceguera
         3. El Ojo Fragmentado






Ya os hablé en su día de la nueva saga de Brent Weeks llamada El Portador de la Luz (si no habéis leído mi reseña, hacedlo, malditos, ¡hacedlo os digo!). Brent es uno de mis autores favoritos, así que no soy demasiado imparcial con sus obras, pero soy muy sincera cuando digo que El Portador de la Luz me gustó incluso más que su anterior trilogía y opera prima, El Ángel de la Noche. Así que en Navidades me autorregalé (soy muy aficionada a los autorregalos, qué pasa) la segunda parte, titulada La Daga de la Ceguera, y me la ventilé en cosa de tres días. 
Como siempre, podéis leer tranquilos porque esta es una reseña LIBRE DE SPOILERS, así que si todavía no habéis empezado la saga, o ya lo habéis hecho pero no habéis leído la continuación, tranquilos, no voy a destripar el argumento. 

Sinopsis oficial
Gavin Guile pensaba disponer de cinco años más de existencia como Prisma, y ahora resulta que le queda menos de uno. Con cincuenta mil refugiados a su cargo, por no hablar de un hijo ilegítimo que hay que formar en las artes mágicas y una ex novia que bien podría haber descubierto su más oscuro secreto, le llueven los problemas.
De repente, la magia en todo el mundo está fuera de control, y este caos amenaza con acabar con las Siete Satrapías. Peor aún, los dioses antiguos están a punto de renacer, y sus ejércitos parecen imparables. Tal vez el único camino para la salvación sea arrojar luz sobre la mentira que rige la vida de Gavin desde hace dieciséis años.
Los problemas de Gavin no dejan de multiplicarse. Tras los acontecimientos a los que tuvo que hacer frente en Garriston, se merece unas largas vacaciones en algún lugar soleado. Pero eso no está al alcance del Prisma. No se han alejado ni unos metros de los restos de la batalla cuando ya deberá hacer frente a un terror legendario. Brent Weeks no da un respiro a su protagonista, pero tampoco a sus lectores, a los que lanza de cabeza a una situación frenética y peligrosa sin molestarse en hacer un resumen de los hechos anteriores. Nada, eso es para escritores pusilánimes, un buen writer fucker (nombre registrado) no se anda con monsergas y empieza una historia por todo lo alto. 
Para Kip tampoco será un camino de rosas, y es que se verá solo en un lugar hostil, teniendo que hacer frente a pruebas para las que no está ni remotamente preparado, encontrándose de cara con extraños misterios y siendo objeto de las atenciones nada cariñosas de cierto miembro del Espectro. Por si fuera poco con su complejo de inferioridad y con la necesidad que tiene de un padre como Orholam manda. 
Si en mi reseña de la novela anterior os decía que la trama hacía las delicias de cualquier aficionado a las intrigas palaciegas y a las buenas escenas de peleas, en esta segunda parte también nos vamos a encontrar con ambos ingredientes, pero por supuesto Weeks sabe ir más allá y nos trae algo que podemos resumir en adictivo. La historia engancha, eso es un hecho innegable. Gavin seguirá inmerso en su partida de ajedrez con el resto de miembros del Espectro, pero un jugador inesperado decidirá cambiar las normas y plantar batalla en las sombras de un modo endiablado. Para ello, no dudará en acercarse al hijo bastardo de Gavin y hacerle la vida imposible, ya que estamos. 
Este conflicto en principio político será utilizado por Weeks con maestría para introducir nuevos elementos de carácter mágico que ya habían sido presentados en el libro anterior y que yo personalmente estaba deseando conocer en profundidad. Y ya os adelanto que mis deseos no han sido satisfechos. Puedo imaginarme a Brent Weeks riéndose como un descosido mientras escribía esta historia, desgranando con cuentagotas los detalles justos y necesarios como para mantener a sus lectores comiéndose las uñas durante todas las páginas. Las piezas del puzzle son tan minúsculas que es imposible saber cuál es la imagen completa, y justo al final, nos muestra la pieza central, pero pese a ello... seguimos sin saber ni idea. Maldita sea, Weeks, eres bueno. Endiabladamente bueno. Si el final de El Prisma negro ya te dejaba golpeándote contra las paredes de impaciencia, el final de La Daga de la Ceguera es para hacerlo cogiendo el doble de carrerilla. 

Gavin sigue siendo el amo y señor de la novela. Con sus luces y sus muchas sombras, este protagonista tendrá que verse obligado a exprimir sus recursos al máximo para hacer frente a los nuevos problemas con los que se encuentra. En esta segunda parte, Gavin tendrá que hacer malabarismos con muchos más secretos pero mientras sigue manteniendo su fachada perfecta, su perenne engaño, algo que le va a costar mucho, pero que mucho esfuerzo. Esos tintes de miedo y desesperación que adquiere conforme avanzan las páginas enriquecen a un personaje que ya de por sí estaba perfectamente construido, creando una bestia literaria arrolladora y fantástica. 
Kip es uno de los personajes que más me ha gustado en esta novela, aunque en la anterior parte no le presté demasiada atención. Sí, era un chaval gracioso que caía simpático, pero sus páginas solo quitaban espacio a las partes del fabuloso Gavin y la genial Karris, así que las leí con un poco de impaciencia. Pero a través de los ojos de Kip seremos testigos de acontecimientos mágicos y peligrosos que están narrados de la mejor de las maneras, y además este personaje también crece. Venga, un spoiler pequeñito: a mi juicio, una de las mejores escenas del libro es su conflicto moral cuando se convierte en dueño de Teia y se plantea muy seriamente si hacer uso de sus derechos. Dios, no son más que un par de páginas, pero es una situación tan real que suma muchísimos puntos a favor de Weeks y lo afianza como un gran autor de fantasía realista. 
En la novela anterior ensalzaba la figura de Karris Roble Blanco como uno de los mejores personajes femeninos que había visto, y si bien en esta novela pierde un poco de protagonismo (algo que en un principio me cabreó como una mona), tengo que decir que Weeks suple su ausencia a las mil maravillas. Brent Weeks es uno de los autores más feministas (en lo que a fantasía se refiere) que he tenido el placer de leer. Sus personajes femeninos están tan bien construidos como los masculinos, nada de clichés o estereotipos de pechos grandes que solo actúan como intereses románticos. Las mujeres que nos presenta en sus novelas le dan mil patadas a cualquier héroe de fantasía clásica, y desde luego a cualquier heroína de novela juvenil del momento. Solamente por leer el capítulo en el que las mujeres de la Guardia Negra hablan acerca de sí mismas, ya vale la pena leer el libro entero. Gracias, de verdad, muchísimas gracias Brent Weeks por tus personajes femeninos. Casi parecen personas, y todo (por favor, notad la ironía aquí, estoy MUY harta de encontrarme a pusilánimes bordes que van de fuertes y luego pierden la cabeza al ver al musculitos de turno). 

La historia está narrada en capítulos bastante cortos, cada uno de ellos contado desde el punto de vista de un personaje distinto, lo que dota a la lectura de un ritmo rápido y agradable. Además, tiene el punto extra de que podemos ver una misma escena desde diferentes ángulos, haciendo que sea mucho más completa y manteniendo así la acción durante un tiempo más largo pero sin hacer que resulte pesada. Por supuesto, cada personaje tiene voz propia, así que no será lo mismo ni mucho menos leer una escena contada por Kip, en las que tendremos mayores dosis de humor, que por Liv, narradas con más frialdad debido al uso del supervioleta. 
Ahora que hablamos de Liv, diré que es un personaje al que cada día soporto menos, pero es innegable que es todo un acierto incluirla en la novela. Nos sirve para explorar una parte del conflicto muy necesaria: la de "los malos", por llamarlos de algún modo. Con Liv seremos testigos de lo que ocurre bajo el mando del Príncipe de los Colores, rival de Gavin y la Cromería y que en una novela clásica sería un déspota cruel y malvado que solo busca el caos. Pero de eso nada. Creo que ya ha quedado bastante claro que esto de novela clásica tiene bien poquito. Comprenderemos las motivaciones del enemigo, entenderemos sus razones y... maldita sea, puede que no anden tan desencaminados con sus ideas... ¿no? En cualquier caso, otro de los muchos aciertos de Weeks: humanizar al villano. 


En definitiva, si os gustó El Prisma Negro, este os gustará todavía más. Si no habéis empezado la saga, os la recomiendo encarecidamente. Entre necesarias dosis de humor, Brent Weeks desarrolla una de las mejores sagas fantásticas que he tenido la suerte de tener entre mis manos. Una trama adictiva y plagada de misterios narrada por unos personajes completos y bien esbozados. ¿Qué más se puede pedir? ¿Amor? ¡Lo tiene! Y bien contado, que tampoco es moco de pavo. ¿Peleas? ¡Las tiene! Y a puñados. ¿Magia? ¡Por supuesto! Y además muy original y colorida. ¿Por qué no lo estáis leyendo todavía? 

domingo, 18 de octubre de 2015

El Pozo de la Ascensión - Brandon Sanderson







Título: El Pozo de la Ascensión
Autor: Brandon Sanderson 
Editorial: Ediciones B
Saga: Nacidos de la bruma
         1. El Imperio Final (reseña aquí)
         2. El Pozo de la Ascensión 
         3. El Héroe de las Eras





Esta fue mi mejor lectura del mes de agosto (sí, subo la reseña a estas alturas, no tengo perdón). En marzo tuve la oportunidad de comenzar la estupenda saga de Brandon Sanderson, aka el hombre que hacía libros como otros rosquillas, Nacidos de la bruma y me encontré con personajes interesantes pero, sobre todo, con una forma de magia original y bien construida. Así que estaba claro que la segunda parte iba a acabar cayendo en un momento u otro.
CUIDADO, CONTIENE SPOILERS DE EL IMPERIO FINAL (los párrafos en cuestión están señalados). 

Sinopsis oficial
Durante los últimos mil años, han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la «alomancia». 

Pero vencer y matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. El verdadero desafío lo constituirá sobrevivir a las consecuencias de su caída. Tomar el poder tal vez resultó fácil, pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se usa el poder? Una amena reflexión sobre estrategia política y religiosa en el marco de una aventura épica con luchas estilo kung fu gracias a los siempre misteriosos poderes de la alomancia... 


Se considera a Brandon Sanderson como uno de los grandes de la literatura fantástica de nuestro tiempo. Uno de los pioneros en la renovación de un género largo tiempo estancado. Si bien El Imperio Final es una novela muy buena, no me encontré con esta renovación de la que todo el mundo habla. Nos presenta la historia habitual: un joven (en este caso, una joven) de los bajos fondos que resulta tener un poder increíble y que se encuentra por casualidad con el mejor de los mentores, algo que a él le viene estupendamente para derrotar al malo malísimo. Sí, la alomancia que nos presenta Sanderson en esta historia es ciertamente impresionante, pero aun con todo, de renovación del género no anda sobrada la trama. Porque de eso se encarga El pozo de la ascensión
PÁRRAFO CON SPOILERS
Al final de El Imperio Final (valga la redundancia), la tiranía del Lord Legislador ha sido por fin derrocada. El joven y noble erudito Elend Venture se ha hecho con el poder. Kelsier ha caído, pero se ha convertido en un mito, y su pupila, la poderosa Vin, también ha pasado a formar parte de esta leyenda. El resto de la banda de caballeros ladrones del Superviviente sigue en plena forma, felices y contentos por haber acabado al fin con la opresión de los skaa. Un momento… ¿he dicho felices y contentos? Borrad eso.
FIN DE LOS SPOILERS
Aquí es donde el gran Sanderson comienza a hacer gala de su astucia y demuestra su enorme potencial como escritor de fantasía. En una historia clásica, pongamos como ejemplo El señor de los anillos, los buenos pasan mil penurias para derrotar a los malos, pero cuando al fin lo consiguen todo es de color de rosa. ¿Seguro? Brandon no lo tiene tan claro. Así pues, en esta segunda novela nos habla acerca del vacío de poder que deja la ausencia del tirano, de lo complicado que es en realidad cambiar un régimen establecido durante tanto tiempo, pese a tratarse de un sistema político nefasto, de que ser un hombre honrado y bondadoso no es cualidad suficiente para dirigir un reino. Porque, pensad en esto fríamente durante unos instantes, ¿de verdad todo el mundo aceptó sin rechistar la nueva autoridad de Aragorn? Si ni el propio Boromir estuvo realmente convencido hasta que le clavaron una flecha en el pecho… 

Si en la primera parte de la trilogía uno de los puntos clave era la evolución de Vin, en este lo será el cambio en la personalidad de Elend Venture. Os confieso que este personaje no terminó de ganarme en El Imperio Final, puesto que lo consideraba un poco tópico y falto del carisma que exhibían el resto de personajes. No obstante, en El Pozo de la Ascensión el autor le ha dado un mayor protagonismo, más que nada porque sobre sus hombros recae el título de rey. El joven Elend recibirá golpes por todas partes, algunos de ellos esperados pero otros imposibles de prever, que lo cambiarán y lo transformarán en un personaje maduro, completo y regio. La evolución de Elend es algo impresionante de leer, completamente realista pese a tratarse de un libro de fantasía, y hará que protagonice algunas de las mejores escenas del libro (SPOILER: cuando entra en el campamento de los koloss y se enfrenta a uno de ellos. Dios. Brutal). 

La evolución de Elend le sirve de rebote a Brandon Sanderson para profundizar en la psicología de Vin y mostrarnos su lado más humano, una jugada maestra que nos permite empatizar con la muchacha y aporta todavía más realismo a la novela. Así, a la par que su amado Elend va creciendo y cambiando, Vin se verá obligada a hacerlo también, a replantearse su relación y su situación personal. El autor, además, es capaz de introducir una historia de amor creíble dentro de un género en el que estas tramas suelen resultar forzadas o insulsas

Los personajes están todos maravillosamente definidos, no hay duda alguna al respecto, pero sin embargo lo glorioso del libro reside en la propia trama. Ya os he mencionado que el punto de partida de la novela es inteligente y diferente a lo que estamos acostumbrados dentro de este género, pero esto no es más que la punta del iceberg. Cambiando el punto de vista de la narración, Sanderson construye una muy bien hilada historia que integra elementos tan dispares como las intrigas políticas o las profecías religiosas, haciendo que cada pieza del puzzle caiga en su lugar exacto en el momento justo, todo ello bien regado con sus características demostraciones de alomancia. 

He leído por ahí que hay quien considera que esta novela tiene un comienzo excesivamente lento. No estoy de acuerdo, es más, me parece muy necesario. No olvidemos que los protagonistas vienen de una guerra y se merecen un tiempo de descanso, necesitan reflexionar y coger fuerzas antes de meterse de cabeza en una nueva reyerta. Para mi gusto, Sanderson muestra una vez más su talento como escritor con este inicio ligero y dedicado especialmente a la parte amorosa para luego ir introduciendo poco a poco el resto de tramas, haciendo que el ritmo de la historia vaya aumentando de manera exponencial para conducirnos a un final de infarto que nos dejará sin respiración, tanto por lo inesperado como por el hecho de que llevaremos unas doscientas páginas sin tregua. Es en esta parte también cuando Sanderson comenzará a introducirse en una fantasía un poco más oscura de lo habitual, si bien sigue siendo menos cruda que la de otros autores, sin necesidad de describir las matanzas con detalle. Como ya comenté en mi anterior reseña, Sanderson no adorna sus narraciones ni para bien ni para mal, simplemente cuenta; y seamos sinceros, en un libro con un grosor como el que tiene El Pozo de la Ascensión se agradece que el autor vaya al grano.

Brandon Sanderson se ha ganado su lugar en el Olimpo de la literatura fantástica. Nos trae una novela que parte de una premisa original, en la que política y religión, amor e intriga, guerra e investigación conforman un tapiz tejido de manera tan perfecta que no queda un solo hilo mal colocado. Deja la puerta abierta a lo que sin duda alguna será un final de escándalo y que dará el broche de oro a una estupenda trilogía que merece estar en toda estantería. 

domingo, 4 de octubre de 2015

Medio mundo - Joe Abercrombie







Título: Medio mundo
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Fantascy
Saga: El mar Quebrado 
         1. Medio rey (reseña aquí)
         2. Medio mundo
         3. Media guerra





Podría volver a hablaros de lo mucho que me gusta Joe Abercrombie, daros la chapa de nuevo con que es uno de mis autores favoritos y bla bla bla, pero esa es una danza que hemos bailado demasiadas veces en La página 941, así que no vamos a hacerlo esta vez. Por una vez y sin que sirva de precedente, voy a ir al grano. 

Sinopsis oficial
Espina Bathu es una de las pocas chicas de Gettlandia que ha recibido el don de la Madre Guerra. Desesperada por vengar la muerte de su padre, vive para la lucha. Pero tras un trágico accidente en el cuadrado de entrenamiento, su propio instructor la tacha de asesina y se convierte en una proscrita. Zafándose del destino, la joven queda atrapada en una conspiración cuando se embarca en la nave del padre Yarvi, un clérigo tremendamente astuto. Junto con el resto de la tripulación, Espina surcará medio mundo en busca de aliados para luchar contra el despiadado Alto Rey, y aprenderá lecciones muy duras a base de engaños y sangre. La acompaña en este viaje el joven Brand, un guerrero que odia matar. Aunque en una sociedad tan bélica como esta se le considera un fracasado, el periplo por el mar Quebrado le ofrecerá una oportunidad inesperada para redimirse a los ojos de todos.
Yarvi, el que fuese protagonista de la primera parte de la trilogía, queda relegado en esta ocasión al puesto de secundario para ceder el protagonismo a dos nuevos personajes: los aspirantes de guerreros Espina y Brand, que no pueden ser más distintos la una del otro. Mientras que Espina es todo fuerza bruta, furia y malas caras, Brand hace lo que puede para vivir en la luz y hacer el bien. No obstante, serán sus distintas personalidades las que hagan que acaben los dos juntos en el barco del padre Yarvi surcando el Mar Quebrado en busca de aliados con los que enfrentarse contra el Alto Rey y su clériga. 
Si cuando reseñé la anterior parte comentaba que era inevitable comparar al lisiado Yarvi con el tullido Glotka, esta vez tampoco podemos evitar comparar. Y es que Espina es una chica que es todo malas caras y ganas de pelea, lo cual nos lleva a pensar sin remedio en Ferro Maljinn, una de las protagonistas de la estupenda La Primera Ley. Pero aunque a simple vista estos dos personajes puedan guardar un cierto parecido, en cuanto avanzamos un poco en la lectura nos damos cuenta de que no es así. Espina es un personaje mucho más humano que Ferro (cosa que por otra parte no debería sorprendernos porque Ferro de humana tiene poca cosa): Abercrombie ha sabido crear una vez más un personaje con muchos matices, capaz de sentir vergüenza, miedo, frustración y amor. Espina es, de nuevo, un personaje real, algo a lo que maese Joe nos tiene más que acostumbrados. Y como protagonista funciona, de eso no hay duda alguna, es fácil sentirse identificado con ella y gracias a sus emociones de chica joven el lector empatiza con ella con rapidez. 
Por otro lado tenemos a Brand, quien a pesar de poseer dotes de guerrero tales como un cuerpo perfecto para el combate, no termina de ver del todo claro eso de la guerra. Y llamadme loca, pero a mí Brand me recuerda bastante al Sabueso (vamos, esa escena en mitad de la batalla en la que se pasa todo el tiempo con ganas de orinar es Sabueso total, no me fastidies). Aunque Brand no llega a causar el mismo impacto que Espina también resulta creíble y es un interesante punto de vista, una forma de ver a la protagonista desde otro ángulo que contribuye a hacerla incluso más humana. 

Os comentaba en la reseña de Medio rey que, si bien la novela tiene mucha calidad, le cuesta arrancar y no es hasta las últimas páginas cuando Abercrombie muestra todo su potencial y nos deja con muy buen sabor de boca. Con Medio mundo ha seguido una estrategia principal: más acción y menos intriga. La historia ya comienza con una pelea y los niveles de adrenalina se mantendrán muy elevados a lo largo de todas las páginas. No obstante, esto no quiere decir que no tengamos nada de misterio; el personaje de Yarvi se encargará de ello con sus tejemanejes en la sombra. Sin embargo, tengo que reconocer que no me ha terminado de convencer este nuevo Yarvi, no he sabido reconocer al personaje y no me habría importado ver su punto de vista en algún momento de la historia. Espero que Joe lo recupere de cara a la tercera entrega, porque disfrutaría sinceramente volviendo a estar en el epicentro de los tejemanejes palaciegos. 

Se ve que Abercrombie ya se había cansado de jugar a su antojo con todos los tópicos del género fantástico destinado a un público más adulto y ahora se está dedicando a derrumbar los equivalentes en la novela juvenil. Veamos, ¿cuáles son los temas peor llevados dentro de las novelas para jóvenes? Por un lado están las protagonistas, sosas hasta lo indecible y con un serio problema mental en la mayoría de los casos, deseando encontrar a un maromo de buen ver que las saque de los embrollos en los que se meten. Creo que ya ha quedado más que claro que Espina no guarda ningún parecido con esta clase de protagonista, pero es que no hay una sola mujer en toda la novela que roce siquiera este tópico. Todos los personajes femeninos de Abercrombie están redactados con el mismo mimo que los masculinos y desde luego su rasgo principal no es su belleza precisamente. La reina Laithlin, por ejemplo, es un personaje brillante. Sí, es hermosa, pero nadie la conoce por eso sino por sus dotes como comerciante. Bravo por esto, Joe. El mundo literario necesita más mujeres como las que encontramos entre tus páginas. 

Y si hay otro tema que está pésimamente llevado en las novelas juveniles es sin duda alguna el romance. Empalagoso, artificial, imposible de creer, viciado, agobiante, son unos de los pocos adjetivos que se me ocurren para describir las relaciones que nos solemos encontrar en las historias para un público más joven. Abercrombie no se ha podido resistir a desmontar también este tópico y nos trae una historia de amor que no comienza espontáneamente cuando los protagonistas cruzan sus miradas por primera vez, basada en la confianza mutua y que crece poco a poco. El romance NO quita protagonismo a la historia principal, no se convierte en una pesadilla edulcorada con algún puñetazo ocasional para crear una falsa sensación de acción. Leer un romance tan bien llevado y para colmo dentro de una novela de aventuras ha sido todo un orgasmo literario. 

Ojalá Joe Abercrombie nos siga deleitando durante muchos años con sus historias. Todo lo que escribe este hombre es una maravilla, da igual el público al que quiera destinarlo. La trilogía del Mar Quebrado mejora con cada nueva entrega, augurando un final apoteósico que nos dejará a todos con la boca abierta y en el que espero de corazón volver a encontrarme con la estupenda Espina Bathu. Un cambio de planteamiento con respecto a Medio rey que funciona a las mil maravillas, con más peleas sin dejar a un lado las intrigas palaciegas. De diez. 




viernes, 4 de septiembre de 2015

El prisma negro - Brent Weeks







Título: El prisma negro
Autor: Brent Weeks
Editorial: Plaza & Janés









Sí, sé que hace nada que prometí que el ritmo de publicaciones habitual iba a volver, pero os pido disculpas porque he tenido una semana bastante complicada. Intentaré que no vuelva a suceder sé que os da igual si publico o no, pero dejadme soñar. 

Gracias a su estupenda trilogía El ángel de la noche, Brent Weeks pasó a formar parte de lo que podríamos llamar mi Santísima Trinidad (a saber, Rothfuss, Abercrombie y Weeks), lo que a efectos prácticos significa que correré como una posesa tras todas y cada una de sus nuevas publicaciones, gocen o no del beneficio de la crítica. Hacía tiempo que me moría de ganas por comenzar su nueva tetralogía, pero esperé con paciencia hasta el día de mi cumpleaños para darme un autocapricho. El mejor regalo recibido. Cómo me conozco… 

Sinopsis oficial
Gavin Guile es el Prisma, el hombre más poderoso del mundo, además de sumo sacerdote y emperador, encargado de mantener una paz resquebrajadiza que solo se sostiene en virtud de su poder, ingenio y carisma. Pero la vida de los Prismas nunca es larga, y Guile sabe con exactitud de cuánto tiempo dispone: cinco años en los que deberá lograr otros tantos objetivos imposibles.
Cuando Guile descubra que tiene un hijo, nacido en un reino lejano al término de la guerra que lo condujo al trono, tendrá que decidir qué precio está dispuesto a pagar con tal de proteger un secreto que podría reducir su mundo a escombros.
Weeks nos trae en esta ocasión una novela coral en la que destacan dos voces principalmente: la de Gavin Guile y la del joven Kip. Según habéis leído en la sinopsis, Gavin ostenta el título de Prisma. Esto lo convierte en una de las personas más poderosas de las Siete Satrapías, no solo en un sentido gubernamental sino también mágico, puesto que es capaz de dividir la luz sin ayuda de lentes y trazar todos los colores. Por otra parte, tenemos a Kip, un chaval de quince años con algo de sobrepeso y una lengua demasiado afilada que es incapaz de refrenar a tiempo, lo que le conlleva más de un problema. Cuando su aldea sea arrasada por un falso rey, el destino de Kip se entrecruzará con el de Gavin y ambos se verán inmersos en toda suerte de tejemanejes palaciegos e intrigas de toda clase que harán que las vidas de ambos corran peligro y que salgan a la luz secretos que deben permanecer ocultos a toda costa. 

La novela que tenemos ante nosotros es verdaderamente compleja. Fiel a su estilo, Weeks construye un mundo lleno de regiones claramente diferenciadas unas de otras y con múltiples rencillas entre ellas. La ingente cantidad de información puede desconcertar al lector en algunas partes, pero por suerte el volumen de la historia nos permite asentar todos estos datos con calma. Además, el autor no nos lanza de golpe y porrazo en las Siete Satrapías, sino que va explicando sin pausa pero sin prisa los rasgos característicos de cada zona y sus habitantes.

Lo mismo podemos aplicar a la cromaturgia, la forma de magia de la que se nos habla a lo largo del libro. La cromaturgia es sin duda alguna una invención muy imaginativa, si bien puede ser algo complicada de entender. Básicamente, la cromaturgia consiste en utilizar la luz para trazar objetos varios (por ejemplo, una espada o incluso un barco) normalmente de un color, aunque es posible utilizar dos, tres o incluso todos si eres el mismísimo Prisma. Nos encontraremos con gran variedad de términos nuevos pero sencillos de comprender, de manera que no es necesario un glosario para seguir la historia. Dejando a un lado lo creativo del asunto, el uso de los colores implica un beneficio colateral: las descripciones de la novela se vuelven luminosas, coloridas, brillantes, un agradable y curioso contraste con los pasajes oscuros que en realidad está describiendo, como puede ser una batalla. 
El uso de los colores guarda un innegable parecido con el uso de los metales característico de las novelas de Brandon Sanderson. Esto incluye el hecho de que Weeks quiere dar a su magia esa sujeción a las leyes físicas que también vemos en las historias de Brandon Sanderson, de manera que esta clase de magia no va a ser ilimitada y maravillosa, sino que los que la usen sin cuidado alguno podrán experimentar efectos muy desagradables, especialmente si llegan al límite. Todo ello hace que la novela adquiera un punto de realismo interesante que evita el concepto de héroe invencible tan habitual en la fantasía clásica. Aquí el protagonista debe ser cuidadoso e inteligente, o lo pagará caro. 

El cambio más notable que he notado en la escritura de Weeks desde su primera trilogía a la saga que nos ocupa reside en la caracterización de sus personajes. Los protagonistas de El ángel de la noche estaban bien diseñados, pero se notaba una cierta predilección por algunos de ellos (Kylar o Durzo) y un desapego hacia otros que, casualmente, acababan por morir. En otras palabras, a pesar de que Weeks quería distanciarse de la fantasía clásica en la que el héroe siempre se salva, no terminaba de salirle bien. Esto es algo que no he percibido en El prisma negro. Para empezar, los personajes tienen muchos más recovecos, recordándome más a los de una novela de mi adorado Abercrombie que a las del propio Weeks. Estos recovecos casan a la perfección con la maraña de secretos y mentiras en las que se mueven los protagonistas, haciendo que la novela sea una delicia para todos aquellos lectores que, como yo, adoramos la tensión de no saber si nuestro personaje favorito se está metiendo de cabeza en una trampa o todo va bien. 
Me gustaría destacar a dos personajes por encima del resto. El primero de ellos es el Prisma, Gavin Guile, que acapara las mejores frases de toda la novela y desde luego está en el centro de todas las intrigas, siendo el protagonista de todas las revelaciones que nos dejarán con la boca abierta. Por otro lado está la espectacular Karris Roble Blanco. Sus apariciones no son tan numerosas como me habría gustado, pero se queda en mi memoria por ser uno de los personajes femeninos más completos, fuertes y bien retratados que he encontrado en la fantasía épica. 

Finalmente, en cuanto al estilo literario de Brent me gustaría destacar que, pese a tratarse de una novela narrada en tercera persona, en algunos momentos podemos toparnos con frases en primera persona que aportan excelentes toques de humor que evitan que la historia adquiera un toque demasiado oscuro. Sin necesidad de comillas o del uso de cursiva, Weeks intercala los pensamientos de sus personajes de manera natural dotando a la narración de una dinámica excelente. 

Brent Weeks lo vuelve a hacer. Con El prisma negro nos introduce en su nuevo mundo, un lugar peligroso a la par que colorido que nos atrapará sin remedio. Una trama impresionantemente bien tejida, algunas notas de humor y personajes con los que es fácil encariñarse harán el resto. Dadle una oportunidad; no, en serio, hacedlo, si hasta tiene un mapa. 



miércoles, 1 de julio de 2015

Medio rey - Joe Abercrombie








Título: Medio rey
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Fantascy









Llega una nueva reseña a La página 941 escrita desde el mismísimo corazón de Mordor... vale, no, pero con los 40ºC que estamos disfrutando ahora mismo en mi ciudad podría colar perfectamente. Quién fuera Stark para vivir en Invernalia, aunque mueras joven y entre terrible sufrimiento. 
Me estoy planteando cambiarle el nombre al blog. Creo que El maravilloso mundo del fangirling por Abercrombie le pega mucho más. No hay mes que no hable de maese Abercrombie.Pero cómo me iba a resistir a su primera incursión en la novela juvenil. Mi caprichito del mes de mayo. Agarrad con fuerza las espadas y seguid leyendo. 

Sinopsis oficial
«Juré vengarme de los asesinos de mi padre. Seré medio hombre, pero pronuncié un juramento entero.» Yarvi, el hijo menor del rey, nació con una malformación en una mano que ha llevado a todo el mundo, incluso a su propio padre, a considerarlo «medio hombre». Por eso, en lugar de formarse como guerrero, al igual que el resto de varones de su estirpe, se ha dedicado a estudiar para convertirse en uno de los clérigos del reino. Sin embargo, en la víspera de la última prueba para ingresar en esta poderosa orden de sabios, a Yarvi le llega la noticia de que su padre y su hermano han sido asesinados. Él es el nuevo rey. Pero tras una terrible traición a manos de sus seres queridos, Yarvi se encontrará solo en un mundo regido por la fuerza física y los corazones fríos. Incapaz de llevar armadura o de levantar un hacha, deberá afilar y agudizar su mente. Cuando se juntan a su alrededor una extraña hermandad de almas perdidas, descubrirá que esos compañeros inesperados tal vez puedan ayudarle a convertirse en el hombre que quiere ser.
Joe vuelve a demostrar su amor por los personajes atípicos al presentarnos a Yarvi, segundo en la línea de sucesión al trono y cero a la izquierda debido a su mano deforme. Reconozco que al principio pensé “Joe, te me has caído, me has traído la versión junior de Glokta”. Pero no. El carácter del joven Yarvi no podría ser más distinto del de mi querido Inquisidor. Su deformidad es una carga, una barrera que lo separa del resto de miembros de su familia y que despierta murmullos allá donde va. Por eso es feliz aprendiendo lo necesario para ser clérigo, lejos de la corte. Pero se verá forzado a regresar convertido en rey al morir su padre y su hermano. Este será el principio de un crudo camino plagado de traiciones y dolor que transformará al medio hombre en un hombre completo. 

Os confesaré algo con gran vergüenza. Al principio, me aburrí. Las primeras páginas, en las que se nos introduce a Yarvi son tremendamente anodinas. Nada que no hayamos leído una y mil veces en cualquier novela de héroes. Imaginad mi decepción, yo que esperaba encontrarme con otro pepinazo made in Abercrombie. Pero tranquilos los que estéis pensando en comprar el libro: el aburrimiento no dura demasiado. Más o menos a las 30 páginas, el autor introduce el primer giro que nos hace levantar una ceja, y a partir de ahí estamos irremediablemente atrapados. Las sorpresas se suceden hasta llegar a un final de traca. No exagero. 

En cuanto a los personajes, Abercrombie lo vuelve a hacer. Parte de tópicos absolutos y los maneja a su antojo para que evolucionen y se conviertan en creaciones completamente nuevas. Nuestro protagonista, Yarvi, es el más claro exponente. Comienza siendo un crío asustado e ingenuo al que no le habría venido mal una colleja para que espabilase; y le caen collejas a puñados, de eso no os quepa duda. Tendrá que hacer frente a situaciones que pondrán a prueba todo en lo que creía y que forjarán su carácter haciendo que su evolución sea realista y muy agradable de leer. 
Lo mismo se puede aplicar al resto de los personajes. Encontraremos sorpresas y situaciones que no nos encajan porque se salen de los moldes de la novela juvenil. Ha sido un gustazo leer esos cambios que introduce el autor en su novela para sacarla de los cánones. Me lo puedo imaginar riéndose con malignidad al escribirlos mientras piensa “¡Ja! Eso seguro que no se lo esperaban”. Pues sí, Joe. Me has pillado.

Como suele ocurrir con las novelas de Abercrombie, a pesar de que la novela cuenta con escenarios varios el verdadero néctar son los personajes, a los que el autor dedica el mayor mimo y atención. No quiero decir con esto que descuide la puesta en escena, sino que simplemente son elementos accesorios creados para el lucimiento de los personajes, para ponerles trabas y hacer que evolucionen o para que tengan un rato de descanso y puedan reflexionar. Pero pese a ser un elemento secundario, por llamarlo de algún modo, la historia cuenta con una gran variedad de escenarios, no penséis lo contrario. 

La primera incursión de maese Abercrombie en el género juvenil resulta bastante satisfactoria. Medio rey comienza a medio gas pero página a página va cogiendo fuerza hasta desembocar en un final que augura una continuación bastante superior a esta primera parte. La evolución de unos personajes que se salen de lo habitual es el principal atractivo de esta novela plagada de giros que gustará a aquellos que andan buscando una novela juvenil que se salga de los tópicos habituales. A la espera de su continuación. 


miércoles, 6 de mayo de 2015

El último argumento de los reyes - Joe Abercrombie






Título: El último argumento de los reyes
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Runas
Saga: La primera ley
        1. La voz de las espadas (reseña)
        2. Antes de que los cuelguen (reseña)
        3. El último argumento de los reyes






No me ha resultado fácil hacer esta reseña. Me he planteado incluso no escribirla. ¿Por qué? Porque tendría que aceptar que de verdad he terminado la trilogía La primera ley, y eso es algo que no me apetece nada de nada. Qué gozada encontrar una novela que te atrape tanto y qué lástima cuando termina. Por suerte, el propio Joe ha debido pensar lo mismo porque este final que nos regala... bueno, digamos que se intuye que la cosa no acaba aquí. Es un consuelo. 
No os recomiendo que leáis la sinopsis si todavía no habéis leído Antes de que los cuelguen, pero mi reseña está LIBRE DE SPOILERS. 

Sinopsis oficial
El rey de los hombres del Norte se mantiene y sólo hay un guerrero que le pueda detener. Su viejo amigo y su enemigo más antiguo: ha llegado la hora de que el Sanguinario vuelva a casa.
Glokta está librando una lucha secreta en la que nadie está seguro y nadie es de fiar. Y como sus días de guerrero están lejos, utiliza las armas que le quedan: chantaje, tortura...
Jezal dan Luthar ha decidido que la gloria es demasiado dolorosa y prefiere una vida sencilla con la mujer a la que ama. Pero el amor también puede ser doloroso y la gloria tiene la desagradable costumbre de aferrarse a un hombre cuando menos la desea.
El Rey de la Unión ha muerto, los campesinos se rebelan y los nobles luchan por su corona. Sólo el primero de los Magos tiene un plan para salvar el mundo, pero esta vez hay riesgos. Y no hay un riesgo más terrible que romper la Primera Ley.


Continuamos la historia prácticamente donde la dejamos, los viajeros vuelven a Adua y el Superior Glokta acaba de volver a casa de sus "relajadas vacaciones" en la bella Dagoska. Pero poco tiempo les va a durar la relajación, porque las intrigas y las luchas de poder reclaman toda su atención. 
Por fin, después de una larga espera, vamos a comenzar a comprender las intenciones del gran Bayaz, el Primero de los Magos. Su plan maestro va a ir quedando al descubierto poco a poco, sin prisas, y Abercrombie no nos desvelará todos los detalles hasta el último momento, manteniendo así la intriga en cotas muy elevadas. Y pese a obtener las respuestas, algunas nos dejarán dudando acerca de su veracidad, puesto que no es la primera vez que el mago nos engaña, ¿cómo podemos estar seguros de que lo que dice ahora es cierto? Un recurso brillante utilizado con maestría por maese Abercrombie que sirve además como hilo conector para el resto de tramas de la novela. 

Lo he dicho en mis anteriores reseñas y lo mantengo en esta: uno de los principales atractivos de esta saga son sus personajes. La evolución que siguen desde el primer libro hasta el que nos ocupa es magistral, dudo que ellos mismos pudiesen reconocerse en las páginas de La voz de las espadas. Una de las maduraciones que más me ha gustado ha sido sin duda la de Ferro, personaje al que no soportaba en la primera entrega; sigue manteniendo su esencia y sus ansias de venganza, pero por primera vez va a experimentar ciertas tribulaciones internas que dotan al personaje de matices nuevos y muy interesantes. Jezal es también uno de los que más cambian. ¿Acaso alguno lo tragábamos en La voz de las espadas? Lo dudo mucho. Sin embargo, en El último argumento de los reyes tiene mucho que decir, y va a pasar de un tópico a otro, pero siempre con ese toque made in Abercrombie que le pone los pies en el suelo y se encarga de enseñarle la sucia verdad. En el fondo sigue siendo el mismo ignorante pagado de sí mismo de siempre, pero ahora despierta un cariño especial en el lector rodeado por un aura de tristeza y compasión. 
En algunas reseñas he leído que los lectores están decepcionados con Logen en esta novela. No es mi caso. Creo que Abercrombie ha sabido conducir muy bien a este personaje. Su lucha interna está estupendamente trabajada. 
Y por supuesto no voy a dejar pasar la oportunidad de hablar del único e inimitable Glokta, mi tullido favorito (quita, Tyrion). Si en Antes de que los cuelguen comentaba que me había decepcionado un poco su evolución, en El último argumento de los reyes he experimentado la tremenda alegría de reencontrarme con el inquisidor de mis amores, más cínico, más cruel y sobre todo más inteligente. Sus capítulos han sido toda una delicia, a pesar de que contienen los pasajes menos aptos para estómagos delicados. La astucia que demuestra este personaje y sus inesperadas ganas de luchar por sobrevivir son una maravilla. 

Las narraciones de Abercrombie no están exentas de buenas dosis de crueldad y violencia en ocasiones un poco gratuita, pero también se caracterizan por su realismo. En las batallas, por ejemplo. Nada de gloriosas cargas y mandobles de espada que mandan a los malos a la otra punta del campo. La guerra es un sálvese quien pueda, agobiante, caótica. El autor sabe captar estas escenas y darles el toque de realismo que habitualmente les falta en la narrativa épica. Habla de las muertes gratuitas, del fuerte sentimiento de culpa de los superiores, del miedo y la impotencia. Los personajes son heridos y estas heridas poco tienen de agradables, no hay ungüento mágico que las cure. 

El desarrollo de la trama y su desenlace son sublimes. Abercrombie demuestra que no solo es el mejor a la hora de dar realismo, sino que también sabe lo suyo de hilar tramas. Recupera detalles de la primera novela de los que nosotros seguramente nos habremos olvidado, pero él desde luego que no, dando una gran cohesión a su trilogía. También sabe sorprendernos con giros inesperados que encajan a la perfección dentro de la historia (SPOILER: intuía que Tolomei seguía dando guerra, pero madre mía, ¡no de esa forma! Genial giro. FIN DEL SPOILER). Y no podía faltar un final apoteósico, ese que nos dejará con la boca abierta y nos hará sospechar que a nuestro ejemplar le faltan las últimas y muy necesarias páginas. Pero no, y es que Joe sabe que la cosa no puede acabar aquí y nos tiene reservada una nueva trilogía en la que seguro obtendremos las respuestas que ahora necesitamos. O no. Con este hombre, nunca se sabe. 

Con la última parte de su aclamada trilogía, Joe Abercrombie demuestra ser como el buen vino: su calidad mejora con el paso del tiempo. Supera con creces todas las altísimas expectativas y nos regala todo un deleite para la mente. Sus personajes maduran a la par que su estilo narrativo dando lugar al perfecto colofón para una saga que se convertirá en la favorita de muchos. 

Me ha quedado una reseña extensa y todavía sigo con ganas de hablar de esta novela. Me he dejado tantas cosas en el tintero... Lo único que me queda es recomendarla encarecidamente para que podáis entender lo que quiero decir. 








viernes, 27 de marzo de 2015

El Imperio Final - Brandon Sanderson








Título: El Imperio Final
Autor: Brandon Sanderson 
Editorial: Ediciones B









Como ya os he dicho en alguna ocasión, hasta el momento no había catado la prosa de Brandon Sanderson y me moría de ganas por empezar, pero tantas ganas no tendría cuando no hacía otra cosa que posponerlo. Se habla mucho de este prolífico autor por ser considerado uno de los principales renovadores del género fantástico. Y qué queréis que os diga, yo siempre tengo mi anti-hype activado. Soy muy escéptica con los autores que son tan vitoreados, creo que hay demasiado marketing de por medio. 
Pero no se puede hablar sin saber, por más que este sea uno de mis entretenimientos favoritos. Así que finalmente me decidí a empezar con la saga Nacidos de la bruma. Y madre mía... pero qué idiota he sido. ¿Por qué nadie me había golpeado en la cabeza con El Imperio Final hasta obligarme a leerlo? 

Sinopsis oficial
Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad. Le ayudan «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la «alomancia». Pero los nobles han tenido a menudo trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma» ('mistborns'). Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte… Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.

Las sucias calles cubiertas de ceniza gris del Imperio Final están acostumbradas al sufrimiento, a la tristeza y a la resignación de los skaa. Los obligadores del Lord Legislador se encargan de ello a conciencia: deben recordar cuál es su sitio. Son poco más que animales, ellos lo saben y aceptan su lamentable existencia. Pero pese a ello en ocasiones a los nobles se les olvida y aparecen bastardos que pueden ser muy peligrosos si heredan sus poderes alománticos. 
Aunque los mestizos son perseguidos y eliminados, es imposible eliminar por completo los bajos fondos: bandas de criminales que se ganan el sustento a base de timos y estafas. Vin forma parte de una de estas bandas. Su miserable existencia la ha convertido en una joven pesimista y desconfiada, convencida de que no debe entablar amistad con nadie, pues todos te traicionan tarde o temprano. Pero conocer a Kelsier y a su banda hará que se tambalee todo en lo que hasta entonces ha creído. 

Os confieso que llevo un rato largo escribiendo y reescribiendo esta reseña, puesto que tengo la sensación de que nada de lo que diga a continuación va a conseguir hacerle justicia a esta novela. Eso ya debería daros una pista de lo buena que es. 

En las novelas de fantasía es habitual encontrarnos con un héroe que debe derrotar a un malvado villano y a sus oscuros seguidores. El Imperio Final no se escapa de este esquema básico. Entonces, ¿dónde está la originalidad? 
En primer lugar, en sus personajes. Brandon Sanderson nos presenta a una banda de criminales que guarda cierto parecido con los protagonistas de la película Ocean's Eleven: no son estafadores, son LOS estafadores. Cada uno de ellos tiene un talento especial y es el mejor en lo suyo. Sus diferentes personalidades se complementan a la perfección y construyen un grupo equilibrado capaz de filosofar y gastar bromas en la misma conversación. 
Un grupo de tales características no puede estar liderado por cualquiera. Kelsier es una leyenda. El único que ha sido capaz de sobrevivir a los Pozos de Hathsin, el lugar donde el Lord Legislador envía a los condenados a muerte. Las penurias que tuvo que soportar allí lo han cambiado, lo han convertido en un ser muy raro y peligroso: un nacido de la bruma. Es capaz de quemar los diez metales, teniendo acceso a dones sobrehumanos al alcance de muy pocos. Kelsier es un personaje curioso. Siempre sonriente, despreocupado, alocado, confiado y tardón, pero sobre todo carismático. Es fácil encariñarse con él y entender cómo ha acabado al frente de una banda formada por los mejores. El trabajo que les propone en esta ocasión es el más arriesgado de todos, pero sin embargo lo seguirán. Es imposible no creer en él. 
Finalmente tenemos a Vin. Se ha criado en las calles pasando de una banda de ladrones a otra desde que su hermano la abandonó. Desconfiada y pesimista, lo único que quiere es soledad y pasar desapercibida. Pero el jefe de la banda se ha encaprichado con ella, convencido de que los trabajos salen mejor cuando ella está presente en la sala. Y no anda muy desencaminado... Vin es sin duda alguna el personaje que más evoluciona a lo largo de la novela y su indiscutible protagonista, aunque de cuando en cuando Brandon Sanderson nos narre la historia desde el punto de vista de otros personajes como Kelsier. Se convertirá en una pieza clave de la banda y la rebelión, pero para ello tendrá que ser entrenada y abrir su mente a una nueva forma de pensar. 

Los personajes son una parte importante de la novela, eso es innegable, pero no son lo único en lo que destaca El Imperio Final. La ambientación es muy original: constantes lluvias de ceniza ensucian las calles y ropas, dando a las ciudades un toque descorazonador. Y por la noche, aparecen las misteriosas brumas, fuente de temores alimentados por oscuras leyendas. Para los skaa es impensable adentrarse en ellas, son el territorio de los nacidos de la bruma, que se dejan envolver por ellas para utilizar sus poderes alománticos. Un escenario tentador y que el autor sabe aprovechar. 
Y qué decir de la alomancia. La magia inventada por Brandon Sanderson es innovadora e inteligente. ¿Qué pasaría si alguien decidiese aplicar las leyes físicas a la magia? A él se le ha ocurrido hacerlo y el resultado es el mejor de los posibles. Toda acción tiene su consecuencia, no se puede hacer uso de los metales, la fuente de estos poderes, alegremente y sin control alguno, porque un empujón en una dirección hará que tú salgas disparado en sentido contrario. De ahí la necesidad de entrenamiento de Vin. Además es original la fuente de la que extraer poder, los metales, y las explicaciones que proporciona el autor sobre por qué no todos los metales pueden ser quemados para su uso. 

A pesar de que la historia está narrada en tercera persona, al final de cada capítulo encontraremos un par de frases escritas en primera persona que no parecen encajar de ninguna forma con lo que se nos acaba de contar. Al principio, estos breves párrafos me incomodaban pues no entendía a cuento de qué venían, pero al poco han sido lo que más enganchada me ha tenido. Ansiaba llegar al final del capítulo para poder obtener nuevas trazas de esa historia tan intrigante y atar cabos. Este es otro de los puntos que convierten esta novela en algo nuevo y diferente dentro del género fantástico. 

La trama está plagada de buenos giros que pillarán al lector completamente por sorpresa. A pesar de que los capítulos son bastante largos se devoran con rapidez debido a la urgente necesidad de saber. Es una historia adictiva que intriga, sorprende, entristece y hace sonreír. Para todo ello Sanderson no necesita recurrir a un lenguaje rebuscado, es directo y conciso. Consigue que sus explicaciones resulten amenas y fáciles de seguir, con lo que el lector no se aburre en ningún momento, y algún que otro leve toque de humor hace la lectura llevadera e impide que se estanque. Con su prosa directa y sin artificios el autor logra que una obra extensa se nos haga corta. 
Además esta obra tiene algo que muchos lectores consideraréis un plus: pese a formar parte de una saga, su final es lo suficientemente cerrado como para considerarlo libro único, así que no tenéis por qué caer en una saga infinita, leed tranquilos esta primera novela como si fuese autoconclusiva. De todos modos, el resto de los libros de la trilogía ya están publicados, por lo que no habría que esperar entre uno y otro. Cada cual que haga lo que prefiera. Yo tengo claro que voy a seguir con el universo de los nacidos de la bruma. 

Recapitulando: originalidad, buenos personajes, intriga, ambientación impecable y una pluma sencilla. El Imperio Final se convierte entra en mi corazón por la puerta grande y dispuesto a quedarse durante mucho tiempo. ¿Os gusta la fantasía? Tenéis que leerlo. ¿No os gusta la fantasía? Tenéis que leerlo. Es uno de esos libros que deben ser leídos por todo amante de la buena literatura. Se merece un lugar en cualquier estantería. Una obra inteligente e innovadora que cautivará a todo aquel que se aventure entre sus páginas. 

Os dejo una estupenda ilustración de Kelsier (o yo creo que es Kelsier, igual solo es un brumoso que pasaba por allí) para finalizar la reseña. 












viernes, 27 de febrero de 2015

Antes de que los cuelguen - Joe Abercrombie







Título: Antes de que los cuelguen
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Runas
Saga: La primera ley
         1. La voz de las espadas (reseña)
         2. Antes de que los cuelguen
         3. El último argumento de los reyes





Continúo con la saga a la que a mí cariñosamente me gusta llamar la Trilogía de los Nombres más Largos que un Día sin Pan. Tras probar por primera vez la prosa de Abercrombie en La primera ley tenía ganas de volver a encontrarme con sus peculiares personajes, así que no tardé demasiado en empezar Antes de que los cuelguen (adoro este título y la frase entera de la que proviene). 

Sinopsis oficial
 El Superior Glokta tiene un problema. ¿Cómo defender una ciudad rodeada de enemigos y minada por la traición? Los hombres del Norte han cruzado la frontera y han entrado a sangre y fuego en territorio de la Unión. Para deten erlos no bastará con el ejército del Rey. Bayaz, el Primero de los Magos, conduce a un heterogéneo grupo de aventureros en una peligrosa misión por las ruinas del pasado.

Fiel a su estilo habitual, Joe Abercrombie vuelve a traernos una novela narrada a varias voces con tres tramas: las intrigas a las que debe hacer frente el Superior Glokta en la ciudad sureña de Dagoska, la guerra en el Norte contra Bethod y el peligroso viaje hacia un destino poco claro comandado por el Mago Bayaz. Cada una de estas tramas, algunas de ellas contadas bajo el punto de vista de diferentes personajes (por ejemplo seguiremos el viaje a través de la perspectiva de Logen, Ferro o Luthar), contribuirán a construir un libro muy completo que tiene todo lo necesario para ser una estupenda obra de fantasía épica

Los personajes son los mismos que conocimos en la anterior entrega de la trilogía, pero en Antes de que los cuelguen van a sufrir cambios muy importantes que los van a hacer evolucionar hasta dar lugar a unos protagonistas nuevos. Por ejemplo, mi queridísimo Inquisidor Glokta; en La voz de las espadas conocimos a este cínico tullido cuyo magistral uso del sarcasmo hacía reír a cualquiera, y ese es el Glokta que tenemos al principio del libro, pero poco a poco se va apreciando un cambio en su personalidad conforme las cosas en Dagoska se van volviendo más y más complicadas. Lo mismo es perfectamente aplicable para el resto de los personajes. Y Ferro, con el asco que le tenía en el primer libro, lo muchísimo que me ha gustado en este. Esta capacidad que demuestra el autor de hacer crecer a sus creaciones me ha encantado, conseguir que tus personajes cambien de acuerdo con las circunstancias es algo que no todos consiguen. 

Digamos una cosa de Joe Abercrombie: sabe transmitir. Sentiremos el calor agobiante que padece el Superior Glokta y nos dejaremos empapar por su paranoia, compartiremos las frustraciones del teniente West y las ganas que tiene de darle un bofetón al Príncipe Ladisla (justo cuando pensaba que no había nadie más insoportable que Jezal...), notaremos bajar por nuestro cuello las heladas gotas de lluvia que atormentan a Luthar, viviremos en nuestra piel la desconfianza de Ferro... La capacidad descriptiva del autor es muy poderosa y no se hace pesada, ya que está aderezada con estupendos toques de humor que hacen la lectura fácil y agradable. Me he sorprendido a mí misma riéndome a carcajada limpia en algunos capítulos mientras el resto de pasajeros del autobús me miraban con desconfianza. Qué le vamos a hacer, esta novela ha conseguido absorberme mucho. 

Puede que a estas alturas de la reseña estéis pensando "no entiendo a qué viene tanta historia, si es una novela de fantasía épica normal y corriente pero con algún chistecillo". Error. Error total y absoluto. Sí, Joe construye un universo que puede guardar semejanza con otros mundos fantásticos, con Poniente por poner un ejemplo dadas sus claras diferencias entre el norte y el sur, y puede que también se aprecie una cierta influencia de Tolkien (un viaje peligroso liderado por un mago que conduce a un grupo de lo más variopinto), pero si solo os basáis en eso para rechazar la novela os estaréis equivocando. Abercrombie coge los tópicos más habituales del género y hace con ellos lo que le da la real gana: el aguerrido príncipe es en realidad un patán mimado, el poderoso mago es un interesado, el rudo bárbaro es el más sensato de todos y un enorme etcétera.
Y por supuesto esto es extensible a la trama. Tenemos peleas y batallas para todos los gustos, pero ni por asomo van a acabar como cabría esperar. El autor sabe a qué estamos acostumbrados y consigue sorprendernos con creces mediante giros poco habituales que dejan al lector tan desconcertado como a los propios personajes.

La primera entrega de esta trilogía me gustó, pero Antes de que los cuelguen me ha gustado todavía más. Ver cómo Joe Abercrombie juega con los tópicos del género para construir algo nuevo siguiendo ha sido toda una delicia. Su característico sentido del humor es el contrapunto perfecto para las penurias que sufren continuamente los protagonistas. Una trama sólida y absorbente que invita a leer sin descanso en la que podremos encontrar desde crudas guerras hasta sutiles intrigas. Si andáis a la caza de una buena historia, haréis bien en considerar La primera ley



Este libro forma parte del reto: 

 Otra segunda parte que me deja muy pero que muy satisfecha. Me voy a tener que retractar y admitir que algunas segundas partes sí pueden ser buenas.