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domingo, 2 de agosto de 2015

La última noche en Tremore Beach - Mikel Santiago








Título: La última noche en Tremore Beach
Autor: Mikel Santiago 
Editorial: Ediciones B








Tenía bastantes ganas de ponerme con la primera novela del autor español Mikel Santiago en vista de la sinopsis tan interesante que tenía y las buenas críticas recibidas. Pero ya sabéis como soy, se me pone un libro en el hocico, me obsesiono con él y cuando por fin lo tengo me olvido durante muuuuuuucho tiempo de que lo tengo esperando hasta que un día se me vuelve a poner en el hocico. Mis divagaciones no tienen nada que envidiarle a las del abuelo Simpson, ¿eh? 

Sinopsis oficial
Peter Harper es un prestigioso compositor de bandas sonoras que, tras un traumático divorcio, se refugia en un rincón perdido de la costa de Irlanda para recuperar la inspiración. La casa de Tremore Beach, aislada en una enorme  y solitaria playa, parece el lugar indicado para lograrlo. Todo parece perfecto... hasta que llega la noche de la gran tormenta.  

El famosísimo compositor de éxito Peter Harper es ahora poco menos que un ermitaño que se conforma con sobrevivir al día a día en su casita situada más o menos en el fin del mundo, en la solitaria Tremore Beach. Allí busca lamer las heridas supurantes que le ha causado su divorcio y recuperar la inspiración para volver al Olimpo de los músicos. Cuando sufra un accidente una noche de tormenta, comenzará a sufrir extraños episodios que le harán preguntarse muy seriamente por su cordura y que pueden poner su vida y la de los que le rodean en grave peligro. 

La sinopsis y la portada (vale, principalmente la portada, soy así de superficial) me indujeron a pensar que tenía entre mis manos una novela, digamos, oscura.  Imaginad mi sorpresa al conocer al bueno de Peter. Se encuentra en su peor momento profesional y personal, lo único que busca es estar solo; esperaba conocer a un protagonista hundido, serio, autocompasivo. Sinceramente, estaba lista para que me desagradase y me diesen ganas de darle un tortazo para que espabilase. Una vez más, ha quedado demostrado que no debería juzgar antes de tiempo. 
Peter es un hombre bastante sencillo teniendo en cuenta que su nombre es bien conocido por todo el mundo. Y sí, porta una gran tristeza sobre sus hombros, pero de autocompasión nada. Incluso conserva el sentido del humor, haciendo que las primeras páginas, en las que nos introduce en el mundo en el que vive ahora, sean una delicia de leer. 

Las primeras páginas, eso sí, no permiten intuir lo que luego va a suceder. Mikel Santiago comienza con una introducción pausada, que fluye agradablemente para presentarnos correctamente a su personaje y a su entorno y sí, para pillarnos totalmente desprevenidos. Entonces entramos en harina y la novela sí empieza a coger ese tono oscuro que auguraba la portada (parece que mi juicio precipitado no estaba del todo equivocado, ¿eso cuenta al menos como medio punto?). 
Santiago mezcla de manera inteligente el más clásico de los thrillers con un toque original que aporta mucha frescura a una historia de esa categoría. Se atreve a introducir un toque… ¿paranormal? Podríamos llamarlo así, o podríamos llamarlo de otra manera diferente. El nombre es lo de menos. Tan solo decir que es un recurso muy bien utilizado, que a mí personalmente me ha recordado ligeramente a la prosa de Dolores Redondo, y que me ha ganado por completo. 

El autor juega a voluntad con su desconcertado protagonista al mismo tiempo que con el lector. El juego psicológico que se inicia entonces está hecho del mismo material que una tela de araña: una red brillante que nos atrae y nos atrapa poco a poco hasta que estamos tan sujetos que nos es imposible escapar. Un suspense más que adecuado y alguna breve nota de humor para suavizar el ambiente en los momentos precisos hacen el resto. 

La última noche en Tremore Beach ha sido todo un acierto. Un género clásico como es el thriller renovado con inteligencia. Mikel Santiago introduce la acción poco a poco, creando intriga como los grandes maestros del misterio de antaño y dejando que la tensión evolucione por sí misma. A esta historia no le sobra ni una sola coma. 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Diez - Gretchen McNeil







Título: Diez
Autor: Gretchen McNeil
Editorial: Maeva









De nuevo me he atrevido con un retelling del archiconocido libro de Agatha Christie Diez negritos (podéis leer mi reseña del original aquí). Es una novela corta que se lee en un plumazo, porque este tipo de libros enganchan una barbaridad, a mí al menos, no puedo dejar de leer hasta que he descubierto al asesino y su motivación. Es de corte juvenil, por lo que no solamente nos tendremos que enfrentar a un psicópata, sino que además las hormonas luchan en contra de los protagonistas. Bueno. De esto último podría haber prescindido sin problemas. 

Sinopsis oficial
Cuando Meg y Minnie reciben una misteriosa invitación a una fiesta en Henry Island, no dudan en mentir a sus padres para no perdérsela. Es una oportunidad única antes de empezar la universidad. Al llegar a la isla, conocen a los otros ocho invitados y encuentran un DVD con un siniestro mensaje: «La venganza es mía». Meg empieza a sospechar que algo no va bien. Una terrible tormenta los deja aislados sin electricidad ni wifi, y faltan cuarenta y ocho horas para que llegue el próximo ferry. El primer cadáver puede interpretarse como un suicidio, pero aparece otro... Entonces, Meg comprende que el mensaje iba en serio. ¿Podrán Meg y Minnie salir con vida?

Meg no es una gran amiga de las fiestas, ella prefiere quedarse en casa escribiendo en su portátil o en su diario, pero ante la insistencia de Minnie, su mejor amiga, de ir a una fiesta de lo más exclusiva durante todo el fin de semana tendrá que acabar por ceder. Pero de fiesta tiene poco. Al poco de llegar empiezan a sucederse cosas de lo más extrañas, no hay forma de comunicarse con el resto del mundo y un perturbador DVD les dice que conoce su secreto y que la hora de la venganza ha llegado. Pronto aparece el primer cadáver y el idílico fin de semana se convierte en una lucha por la supervivencia. 


Para Meg, Minnie no es solamente su mejor amiga, también es su  responsabilidad. La mayor parte del tiempo no es su amiga, es su cuidadora, su protectora. Es incluso capaz de renunciar a su gran amor porque su amiga también está enamorada de él, a pesar de que Minnie haya sido rechazada por él. En general el personaje de Meg me ha gustado, pero la considero demasiado apocada. 
Y qué decir de Minnie. Qué personaje más absolutamente insoportable. 
En cuanto al resto de los asistentes a la fiesta/venganza, no hay gran cosa que decir de ellos, salvo de T.J. que será el galán por excelencia. El típico jugador de fútbol que acaba por ser el más sensato de todos y que en contra de la apariencia que da tiene su corazoncito con sentimientos y todo. 
Los personajes de la novela son un puñado de tópicos, para qué nos vamos a engañar. Por suerte, en este tipo de novelas lo que importa no son ellos (mejor no encariñarse demasiado, ya sabéis), sino la trama. 

Así pues, la trama es la verdadera protagonista de la historia, no tanto como los propios personajes y los lazos que los unen. Un asesino anda suelto y la prioridad es descubrirlo o conseguir descubrir su motivación para así poder adelantarse a su siguiente movimiento. Tengo que decir que aunque la historia mantiene unas notas de tensión más que adecuadas, la autora nos lo pone demasiado fácil, nos proporciona muchas pistas y es sencillo averiguar lo que pretende el asesino (no me refiero a matar a esos diez adolescentes, eso estaba claro). 
Más que un retelling en toda regla de Diez negritos, esta novela guarda mucho más parecido con una película de terror protagonizada por adolescentes, de esas en las que siempre hay alguna que suelta algo tipo "Bobby, esto no tiene ninguna gracia" y Bobby lleva ya muerto media película. 

Me ha faltado algo de profundidad, además como os comentaba al principio tenemos un batallón de hormonas suelto por la casa y eso le resta más credibilidad a la historia. Bien que se busque consuelo en los brazos del ser querido, pero un poco de cordura, por favor. Ni siquiera tienes claro que él no sea el asesino, contrólate. 
Esto sumado a que es una novela cortita ha hecho que me quede con una curiosa sensación de vacío, me ha faltado algo, todo se resuelve demasiado deprisa y los asesinatos ocurren a toda velocidad, casi no hay tiempo de atar cabos antes de que aparezca la siguiente pista o, peor todavía, el siguiente cuerpo. Digamos que no me habría importado algo más de suspense. 

En definitiva, Diez es una novela perfecta para una de estas tardes lluviosas que tenemos tan a menudo últimamente. No marcará vuestras vidas ni se convertirá en vuestro libro de cabecera, pero os hará pasar un rato muy entretenido. Aunque yo os recomendaría HYDE en su lugar, que tampoco es perfecta pero a mí personalmente me gustó bastante más (podéis leer mi reseña aquí). 


miércoles, 11 de febrero de 2015

Mi amigo el demonio - Carolyn Jess-Cooke








Título: Mi amigo el demonio
Autor: Carolyn Jess-Cooke
Editorial: Duomo









Este es un libro de lo más peculiar. Como habréis podido imaginar, lo primero que me llamó la atención fue su curioso título, aunque la portada también tiene algo que te atrae, con ese niño que se aleja del observador hacia un destino poco claro. "Un thriller que te hará dudar de ti mismo", reza el subtítulo. Y no es para menos. 

Sinopsis oficial
«Soy Alex. En ocasiones veo demonios. Mi favorito se llama Ruen. Mide metro y medio y lo que más le gusta es Mozart, el tenis de mesa y el pudin de pan y mantequilla. Conocí a Ruen y a sus amigos hace cinco años, cinco meses y seis días. Fue la mañana que mamá me dijo que papá se había ido.» Alex tiene diez años, vive en Belfast con su madre, juega con su perro, inventa chistes y le encantan las tostadas con cebolla. También tiene un único amigo, del que es incapaz de separarse, incluso a su pesar: Ruen, un demonio de 9.000 años de edad, que toma diversas formas y en el que Alex se refugia cada vez que su madre afronta uno de sus frecuentes ataques de llanto. Su psiquiatra Anya empieza a dudar de que Ruen sea sólo una criatura imaginaria...


¿Qué os sugiere Irlanda? Sin duda la primera imagen que acude a vuestra mente es la de la Isla Esmeralda, un lugar misterioso en el que es fácil imaginar espíritus y leprechauns correteando por las verdes praderas. Pero la realidad es que Irlanda se ha visto azotada por el miedo y el crimen durante muchos años. Para nosotros es fácil pasarlo por alto, pero para aquellos que lo han vivido no. En los barrios pobres de Belfast vive el pequeño Alex con su madre. Tener poco dinero no sería un problema en un hogar feliz, pero la madre del niño sufre de depresión desde hace años, de manera que sobre el joven Alex recae la responsabilidad de hacerla feliz. Sin embargo, el niño tiene algo muy peculiar: es capaz de ver demonios, uno en concreto es su mejor y único amigo: Ruen. Esta alarmante característica hace que la psiquiatra Anya Molovkova se ponga de inmediato a trabajar para curar al niño. Pero conforme el tratamiento avanza, a la doctora le empiezan a entrar dudas. 

Nos encontramos ante un libro narrado a dos voces. Por un lado, está el pequeño Alex. Él es consciente de que los demás lo toman por loco, pero está muy seguro de que lo que ve es real. Los demonios acechan a la gente y les obligan a hacer cosas malas. Ruen también lo intenta, pero él sabe que eso que le propone está mal y se niega a hacerlo. Pero pese a que a veces trate de llevarlo por el mal camino sabe que Ruen es su amigo y que quiere ayudarlo y protegerlo, por eso acepta su presencia. 
Por otra parte tenemos a la doctora Anya, especialista en psiquiatría infantil con un triste pasado a sus espaldas. Su único objetivo en la vida es ayudar a los niños con problemas mentales, así que cuando sabe del caso de Alex no dudará en ponerse a trabajar de inmediato. Y aunque Anya está muy segura de que los demonios no existen, pronto tendrá que replanteárselo. 
Esta narración a dos voces es uno de los puntos fuertes del libro, combinando la inocencia de un niño con la sabiduría y la experiencia de la adulta. Ninguno de los dos lo ha tenido fácil, así que el libro tiene un regusto triste y amargo, pero precisamente de la tristeza y la amargura nacen la fuerza, el tesón y finalmente la alegría. Lo que esconde este relato es en realidad una lucha por la supervivencia y la capacidad de hacer frente a las tragedias personales y seguir avanzando. 

La mezcla entre ficción y realidad que hace la autora aporta un toque de frescura que hace que el libro no sea demasiado triste y además da mucho juego porque nos hace dudar tanto como a la pobre Anya, cuestionándonos qué es real y qué no. Es muy interesante ver lo que le ocurre a Alex y que en el capítulo siguiente se nos ofrezca una posible explicación racional con la que quedamos satisfechos, pero unas páginas más adelante nos lo volvemos a replantear... El resultado es una trama que engancha y que mantiene al lector reflexionando y pensando en todo momento. 
Pero no penséis que es un libro denso o pesado. Los capítulos de Alex tienen pequeños toques de humor que hacen que la historia sea sencilla de leer. Y no se trata de humor negro, sino de un humor dulce e inocente propio de un niño. 

La novela resulta muy ilustrativa en dos aspectos. En primer lugar por medio de la figura de la doctora vamos a aprender más sobre el oscuro mundo de los trastornos mentales, veremos lo difícil que es convivir con un enfermo y la gran importancia de un tratamiento y un entorno adecuados. Me ha gustado cómo nos lo presenta la autora, haciendo hincapié en la necesidad de internar y medicar a un enfermo solo cuando es necesario (como biotecnóloga me ha gustado que mencione la importancia biológica de estos trastornos, puesto que no solo se originan en respuesta a una situación traumática). 
Y también resulta muy enriquecedora en cuanto a lo que comentaba más arriba, nos ofrece una visión de Irlanda que dista mucho de esos parajes idílicos y repletos de verde, nos muestra su cara sucia y llena de cicatrices y golpes. Pero es una imagen teñida de esperanza, una Irlanda que busca la paz y que resurgirá de sus cenizas para dar lugar a algo nuevo y mejor. Me ha gustado mucho, muchísimo, este sentimiento que impregna las páginas de la novela de forma sutil. Mención aparte para el personaje de Jojo, cuya aparición no es demasiado extensa pero que representa esta esperanza de la que os hablo. 

Estoy segura de que si muchos de vosotros os topáis con este libro no os molestaréis en echarle una segunda mirada. No os culpo, de hecho ni siquiera tengo muy claro de dónde lo saqué yo ni porqué me dio por leerlo. Pero sí os puedo decir que no me arrepiento de haberlo leído. Mi amigo el demonio es una historia sobre el dolor y la angustia, sobre la esperanza y la fortaleza, porque no pueden existir los unos sin los otros. Nos acerca un poco más al mundo de las enfermedades mentales, ese desconocido universo que muchas veces preferimos simplemente ignorar. La autora juega al despiste con el lector, ¿qué hay de cierto en lo que Alex ve? ¿El demonio es una representación de los hechos negativos y traumáticos que ha presenciado en su corta infancia o es real? Muy adecuado si os gusta toda aquella historia que os haga pensar y reflexionar. 

Para acabar, os dejo con una imagen que entenderéis los que hayáis leído el libro y con la que espero que os entre la curiosidad a los que no: 



miércoles, 17 de diciembre de 2014

Y no quedó ninguno - Agatha Christie







Título: Y no quedó ninguno (Diez negritos)
Autor: Agatha Christie
Editorial: RBA









Me arriesgaría a decir que esta es la novela más conocida de la llamada reina del crimen. Montones de escritores han intentado reescribirla dando su toque personal, incluso Seth MacFarlane se ha atrevido a parodiar esta historia en su popular serie Padre de familia (en dos capítulos que, por cierto, son mis grandes favoritos de todos los que ha hecho). Pero como la original no hay ninguna. Y como ya os dije, hace poco he tenido la oportunidad que releerla en papel al encontrarla por casualidad en una de mis estanterías. Así que aquí os dejo mi opinión sobre la famosa obra de Agatha. 

Sinopsis oficial
Diez personas reciben sentadas cartas firmadas por un desconocido Mr. Owen, que las invita a pasar unos días en la mansión que tiene en uno de los islotes de la costa de Devon. La primera noche, después de la cena, una voz los acusa, de ser culpables de un crimen. Lo que parece ser una broma macabra se convierte en una espantosas realidad cuando, uno por uno, los diez invitados son asesinados en un atmósfera de miedo y mutuas recriminaciones. La clave parece estar en una vieja canción infantil: 'Diez negritos se fueron a cenar, uno se ahogó y quedaron nueve. Nueve negritos trasnocharon mucho, uno no despertó, y quedaron ocho...'.

Debido a razones que no están del todo claras, diez personas con aparentemente nada en común acaban en una mansión que se encuentra en un lugar conocido como la isla del Negro. Al poco de llegar, comienzan a caer uno detrás de otro de forma inexplicable. Pronto se dan cuenta de que esas muertes guardan relación con una conocida canción infantil. Sin poder confiar en nadie, los personajes buscarán la forma de sobrevivir hasta que alguien acuda a rescatarlos. 

Sin duda habréis caído en la cuenta de que no he mencionado los nombres de los protagonistas. Bien, eso es debido a que los personajes que aparecen no son los protagonistas, sino que lo principal en esta novela es la historia en sí, siendo los personajes meros figurantes que dicen su frase y vuelven a bambalinas a la espera de su próxima aparición. 
Por supuesto, conforme avanza la trama y nos vamos quedando con menos personajes tendremos oportunidades para conocerlos un poco mejor, sabremos su historia y no nos será difícil imaginar su aspecto o su tono de voz. Pero como digo no tiene la mayor importancia que uno se llame Pepe y el otro Juan. Este no es uno de esos libros (y además mejor no cogerle mucho cariño a ninguno, nunca se sabe cuál va a caer y cuál no). 

La atmósfera de miedo y desconfianza que crea Agatha es simplemente sublime. Se las ingenia para que desde el principio todo tenga un toque sospechoso y en absoluto inocente y sabe hacer que estas sensaciones vayan en aumento hasta la última página. No necesita de párrafos y párrafos para ello, todo lo contrario es un libro cortito que se lee en un plumazo, no alimenta la tensión más de lo necesario hasta el punto de que el lector pierde la paciencia y va a la última página para descubrir al asesino. 

No cabe duda de que la autora fue una mujer de lo más inteligente. Tengo que reconocer que no he sido capaz de descubrir al asesino y la resolución del misterio ha conseguido dejarme impactada. Agatha juega con nosotros hasta el final, cuando nos revela la verdad y hace que nos quedemos con la boca abierta. 

Y no quedó ninguno, también llamado Diez negritos, es un clásico que merece la pena ser leído. Una obra de suspense con una trama absorbente en la que nadie está libre de sospecha y todos pueden ser culpables. Dejad que la pluma de Agatha Christie os envuelva, no os arrepentiréis. 

A modo de curiosidad, os dejo la ficha de un videojuego basado en esta novela, por si a alguno se le apetece como regalo estas navidades: 
http://www.meristation.com/pc/agatha-christie-y-no-quedo-ninguno/juego/1518488

viernes, 28 de noviembre de 2014

HYDE - David Lozano








Título: HYDE
Autor: David Lozano
Editorial: Alfaguara









Me terminé A todos los chicos de los que me enamoré mucho antes de lo previsto y me encontré con que no me apetecía empezar ninguno de los libros del reto Producto nacional, pero tenía mucha curiosidad por este libro ya que me lo habían recomendado en un comentario de esta entrada. Así que sin más ni más me hice con este thriller juvenil.

Sinopsis oficial
Un grupo de estudiantes ha sido seleccionado para formar parte de un experimento: el proyecto Hyde. Deberán convivir en un gran caserón apartado del mundo durante una semana sometidos a una terapia subliminal aparentemente inofensiva. Pero cuando se produce el primer asesinato, todo se dispara bajo un ritmo frenético de persecución y sospecha.
Ya no hay nadie en quien confiar. Cualquiera dentro de los muros de la casa puede ser el asesino, camuflado dentro del grupo, dentro del anonimato. Cualquiera... incluso uno mismo.
Algo hace especiales a estos chicos: algo que desconocen pero que vincula sus vidas, algo que tendrán que descubrir a tiempo si quieren salvarse…

Un grupo de alumnos de instituto que aparentemente tienen poco que ver entre sí han sido elegidos para ser los sujetos experimentales de un proyecto que busca aumentar los hábitos lectores mediante publicidad subliminal. Este variopinto grupo lo componen Andrea, una hippy adicta a la marihuana; Álvaro, gran aficionado a los videojuegos violentos; Esther, incapaz de salir de casa sin una buena capa de maquillaje; Cristian, siempre pensando en sexo; Jacobo, repetidor conocido por sus problemas con el alcohol y su afición a las faldas; Diana, la chica pija y guapa; Héctor, tímido y retraído hasta rozar lo patológico; y finalmente Hugo, el deportista. Todos ellos permanecerán durante una semana en un caserón solitario inmersos en el experimento. Pero pronto descubren que el experimento es en realidad algo muy retorcido que pondrá las vidas de todos en peligro. 

Tengo que reconocerle a David Lozano que sabe cómo enganchar a las páginas desde el comienzo del libro. Nada más empezar, nos encontraremos con un prólogo perturbador que no parece guardar ninguna relación con la historia que se nos cuenta a continuación, la de Hugo y sus compañeros. Esta historia principal está narrada en capítulos cortos de final tan abierto que corres el riesgo de rasgar una hoja de lo deprisa que tienes que pasarla para continuar leyendo. 
Al margen de esta historia principal, acompañaremos al inspector Esteban Lázaro en la resolución de un crimen de lo más curioso, aunque para el lector en seguida se hace evidente cómo están conectadas las dos historias. Cuidado, esto no es algo malo, al contrario, tienes más y más ganas de saber cómo y cuándo se van a juntar ambas tramas. 

El libro está claramente dirigido a un público juvenil, ya que está repleto de aclaraciones (por ejemplo, un personaje explica algo y otro vuelve a contarlo de forma diferente para que quede bien claro), pero que no se engañe nadie, contiene buenas dosis de tensión y misterio. Su estilo me ha recordado bastante al de Fernando Lalana, aunque su libro carece del tono humorístico, que suple con un tono más truculento y morboso. También guarda similitudes con el archiconocido libro de Agatha Christie Diez negritos, pero la trama paralela de la investigación de asesinato se encarga de darle un toque diferente. 

El autor sabe crear con sus palabras una perfecta atmósfera de desconfianza y miedo que me ha encantado. El punto de vista va cambiado cada poco tiempo, de forma que tendremos la oportunidad de acompañar a todos los chicos y enfrentarnos con ellos a descubrimientos desagradables o simplemente conocerlos un poco mejor. Esto es todo un acierto, ya que hace muy difícil decidirse por uno como el culpable de los asesinatos. 
El final está a la altura del resto de la novela. Conforme se acerca el desenlace, los lectores más avispados podrán atacar cabos y descubrir al culpable antes de que su nombre sea desvelado. 

¿Alguna pega que destacar? Sí, dos. En primer lugar, me han faltado páginas. No os confundáis, el final no es precipitado, en ese sentido la historia queda bien resuelta, pero me habría gustado saber más cosas de los personajes, algunos van a ser meros figurantes y habría sido interesante darles mayor profundidad, conocer mejor su pasado por ejemplo y sus relaciones con otros personajes. Además, hay algunos asuntos que quedan en el aire, el autor simplemente los deja caer pero no se molesta en resolver todas las incógnitas. Esto es algo que me molesta un poco, pero entiendo que lo hace para que recordemos su libro con un halo de misterio a su alrededor y para dejar que nos entretengamos formulando teorías. Otra cosa que me ha molestado un poco es la costumbre que tiene el inspector Lázaro de pensar en voz alta cuando está solo. Imagino que es un recurso literario que usa el autor para que el lector no se aburra con tanto párrafo largo, pero a mí me venía a la cabeza la imagen de un tipo parloteando solo por la calle y el personaje perdía fuerza. 

Pese a estos dos pequeños fallos que le encuentro al libro, HYDE es una novela que no dudo en recomendar. Plagada de tensión e intriga, seguro que dejará a pocos lectores indiferentes. Además, seguro que más de uno cierra la novela y se pone a pensar en si la publicidad subliminal puede ser tan peligrosa o es algo surgido por completo de la imaginación de David Lozano. ¿Os atrevéis a descubrirlo?