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viernes, 13 de febrero de 2015
Legado en los huesos - Dolores Redondo
Título: Legado en los huesos
Autor: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Saga: Trilogía del Baztán
1. El guardián invisible (reseña)
2. Legado en los huesos
3. Ofrenda a la tormenta
Si sois seguidores habituales del blog, quizá recordéis que hace no mucho tuve la ocasión de leer la primera entrega de la trilogía del Baztán y que me gustó mucho (y si acabáis de llegar por aquí os he dejado el enlace de mi reseña arriba para que echéis un vistazo). No he esperado mucho para coger este segundo libro, porque el final de El guardián invisible pide a gritos seguir con la saga. Pero este segundo libro me ha sorprendido todavía más que el primero. Si el primero me gustó, este me ha encantado.
RECOMENDACIÓN: Si no habéis empezado la saga, NO leáis la sinopsis, pero podéis leer sin miedo mi reseña porque no contiene spoilers.
Sinopsis oficial
El juicio contra el padrastro de la joven Johana Márquez está a punto de comenzar. A él asiste una embarazada Amaia Salazar, la inspectora de la Policía Foral que un año atrás había resuelto los crímenes del llamado basajaun, que sembraron de terror el valle del Baztán. Amaia también había reunido las pruebas inculpatorias contra Jasón Medina, que imitando el modus operandi del basajaun había asesinado, violado y mutilado a Johana, la adolescente hija de su mujer. De pronto, el juez anuncia que el juicio debe cancelarse: el acusado acaba de suicidarse en los baños del juzgado. Ante la expectación y el enfado que la noticia provoca entre los asistentes, Amaia es reclamada por la policía: el acusado ha dejado una nota suicida dirigida a la inspectora, una nota que contiene un escueto e inquietante mensaje: «Tarttalo». Esa sola palabra que remite al personaje fabuloso del imaginario popular vasco destapará una trama terrorífica que envuelve a la inspectora hasta un trepidante final.
En esta segunda parte de la trilogía del Baztán nos vamos a encontrar con un buen puñado de misterios y crímenes, y todos ellos parecen tener un nexo común: la inspectora Salazar. Amaia tendrá que ir atando cabos poco a poco y desentrañando las pistas que la conducen al individuo más escalofriante con el que se ha batido nunca, un asesino que firma sus crímenes bajo el nombre de una criatura mitológica llamada Tarttalo.
La inspectora tendrá que compaginar su trabajo con su vida familiar, puesto que nuevos acontecimientos sacan a la luz sus temores y frustraciones debido a los acontecimientos ocurridos en su infancia que nos fueron revelados en El guardián invisible. Pero esta vez le va a ser muy difícil separar lo personal de lo laboral.
Todos y cada uno de los personajes tienen un lugar dentro de la novela, más o menos importante pero en cualquier caso no sobra ninguno de ellos. Al frente de todos ellos se encuentra nuestra incombustible Amaia Salazar. Si ya en el primer libro la inspectora consiguió convencerme, en este me ha encantado. Gracias a su tesón, a su inteligencia y a su intuición ha logrado abrirse paso en un mundo típicamente masculino y llegar a liderar a un grupo de policías, pero no puede bajar la guardia porque debe probar su autoridad día a día. El resto de compañeros de trabajo de Amaia me encantan, cada uno con su personalidad característica. Sin duda Jonan es mi gran favorito, pero Iriarte no se queda atrás. La evolución de uno de los miembros del equipo me ha encantado, pero para no hacer spoiler escribiré mi comentario en blanco: El inspector Montes. Madre mía el inspector Montes. Empecé la novela queriendo estamparle una silla en la cabeza y lo habría besado cuando fue el único capaz de mantener la calma durante el secuestro de Ibai. Y otro pequeño comentario totalmente personal, cada vez que aparecen los biólogos moleculares de Huesca mi biotecnóloga interior da palmas de alegría. Adoro a esos dos.
La trama en esta ocasión es más enrevesada. Por un lado tenemos los distintos casos a los que debe enfrentarse el equipo de Salazar, y por otro, mediante algún que otro flashback seremos testigos de episodios especialmente interesantes del pasado de la familia de Amaia. La inspectora tendrá que asumir verdades difíciles, pero por suerte cuenta con aliados poderosos que han puesto sus esperanzas en ella para desterrar el mal que acecha el idílico valle.
La trama principal está cargada de tensión y giros que mantienen al lector pegado a las páginas, siendo imposible soltar la novela hasta que sus ansias de saber han sido totalmente satisfechas. Y os aseguro que eso no pasa. Conforme avanzas en la lectura necesitas más. No respiraréis tranquilos hasta cerrar la novela, y cuando esto ocurra querréis la tercera con urgencia.
Tengo que decir que en esta ocasión me ha resultado más sencillo atar los cabos y llegar a una conclusión que en la primera novela, pero cuidado, no por ello esta novela es peor. Al contrario, es mucho mejor que su predecesora, porque aunque sepas quién es el asesino no sabes cuál va a ser su siguiente paso, no sabes cómo va a reaccionar cuando Amaia por fin lo tenga frente a frente. Con esto Dolores me ha ganado por completo. El nombre del asesino me ha dado exactamente igual, lo que yo necesitaba era todo el procedimiento para atraparlo; y eso me ha sido concedido con creces.
En cuanto a los escenarios, si en la novela anterior alababa su nivel descriptivo en esta no se queda atrás, aunque no es necesario hacer tanto hincapié en ello porque ya conocemos las zonas por las que se mueve Amaia de sobra, y esto Dolores lo sabe, así que se concentra en esta ocasión en proporcionarnos más sensaciones que lugares. Compartirá con nosotros los miedos y frustraciones de la inspectora, el alivio que la inunda en casa de su tía, su confusión y sus dudas... Aunque me habría gustado volver a encontrarme con el bosque en todo su esplendor, no puedo decir que esto me haya decepcionado en absoluto, le da a la inspectora Salazar nuevos matices que me han encantado.
Por último, vamos con la verdadera nota distintiva de estas novelas. La fusión entre realidad y ficción, leyenda y actualidad, da un toque totalmente personal a los libros de Dolores Redondo y son lo que a mí personalmente ha conseguido seducirme por completo. Tengo que alabar de nuevo su labor investigadora gracias a la cual consigue integrar figuras mitológicas del folklore vasco-navarro con una trama policíaca, convirtiendo así lo que podría ser una simple novela negra en algo nuevo, algo diferente y consiguiendo unos resultados innegables.
No es nada habitual, pero Legado en los huesos consigue superar a su predecesora. Una lectura adictiva protagonizada de nuevo por la inspectora Salazar, todo un ejemplo de mujer moderna y luchadora, que se enfrentará a un caso que pondrá a prueba su fuerza, su habilidad como policía e incluso su cordura. Creé un blog para poder recomendar libros como este. Haríais pero que muy bien en darle una oportunidad a esta trilogía.
Este libro forma parte del reto:
Empiezo pero que muy bien el reto. La primera parte me enganchó y esta continuación me ha atrapado. Tengo muchas esperanzas puestas en la entrega final.
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Trilogía
domingo, 11 de enero de 2015
Desvariando sobre... Principios prometedores
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No me dejéis usar Paint más. En serio |
¿Y a qué le he estado dando vueltas en esta ocasión? Resulta que cuando hice la entrada sobre los mejores finales lo tuve bastante complicado porque me di cuenta de que muchas sagas, especialmente si hablamos de trilogías, tienen un inicio muy potente pero luego se quedan en agua de borrajas. Es decir, que conforme pasan los libros se nota un descenso de la calidad importante y acabas cogiendo asco a algo que prometía muchísimo.
Esta pérdida de nivel suele ser a nivel argumental. Es habitual que una saga larga se vuelva repetitiva, cambian los nombres de los personajes pero las situaciones son exactamente iguales. También puede suceder que al autor se le vaya completamente la cabeza y sus tramas se tornen caóticas y sin sentido, con problemas que se resuelven de formas absurdas y disparatadas. O lo peor de todo, el temido y odiado relleno: introducir párrafos y párrafos que no aportan nada a la historia con la simple intención de alargar el final.
Me voy a centrar a continuación en las archiconocidas trilogías de corte juvenil. Parece que últimamente o hablamos de libro único o tiene que ser una trilogía, quizá ha salido alguna ley que obliga a que esto sea así y yo no me he enterado, porque si no mucho sentido no le encuentro. Recuerdo cuando estaba en el instituto y me explicaban las tres partes que debe tener una novela: introducción, nudo/desarrollo y desenlace. Esto podría ser perfectamente extrapolable a una trilogía: un primer libro introductorio que nos presente la trama y el problema a resolver; un segundo libro cargado de acción, misterio o lo que sea en el cual avance dicho problema y haga que los protagonistas pasen de un apuro a otro; y finalmente un tercer libro en el que se resuelve y todos nos vamos a casa tan contentos.
Algo que siempre me resulta curioso es que muchas veces los lectores se quejan de que los primeros libros son introductorios. A mí esto no me parece un problema, al menos no en la mayoría de los casos. Considero necesario que se nos presente adecuadamente a los personajes para así poder conocerlos a fondo y cogerles cariño; además muchas veces tenemos que habituarnos a terminología desconocida o a una geografía inventada.
Mi problema suele estar en el segundo libro, el supuesto desenlace. Aunque la trama debería fluir a un ritmo ágil, son muchas las ocasiones en las que se queda estancada y la segunda novela resulta ser un continuo tira y afloja entre la pareja protagonista. El autor se dedica a dar vueltas en círculos sin aportar nada nuevo al lector. Vamos, como si pensase que los términos "desarrollo" y "relleno" son sinónimos. Cuando me encuentro con una de estas trilogías me aburro y me siento estafada, autores así consiguen decepcionarme profundamente y hacer que mire a la literatura juvenil con malos ojos.
Por supuesto algunos remontan con el tercer libro ofreciendo un final de infarto que deja a todo el mundo con la boca abierta, pero también tenemos a otros que parece que hayan escrito el final una mañana de resaca sin ganas de hacer absolutamente nada.
Con este desvarío quiero conseguir dos cosas:
1. Sed sinceros, ¿os habéis encontrado alguna vez con este tipo de trilogía que se podría haber quedado perfectamente en bilogía o incluso en libro único?
2. El punto 2 es el más importante. Necesito vuestra ayuda para encontrar LA trilogía, esa que es perfecta de la cabeza a los pies, con un inicio prometedor, un segundo libro adictivo que no puedas dejar de leer y un tercer libro con un final que deje sin aliento a todo aquel que lo lea. Así que este Desvarío de lectora tiene oculto un Reto:
Efectivamente, he visto que todos os proponéis retos muy chulos y como yo voy a mi aire totalmente he decidido que también voy a emplear el 2015 en un reto, a final de año espero tener unas cuantas trilogías leídas para poder escoger a la mejor de ellas. Tengo unos cuantos títulos en mente pero quiero que me deis ideas, ¿cuál ha sido la mejor trilogía que habéis leído en vuestra vida? Me da igual el género, el autor, el número de páginas... con tal de que tenga tres títulos ya publicados me vale. ¡Nos leemos!
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